Atletismo

Calli Hauger-Thackery desafía los límites: 2h43 en el Maratón de Boston embarazada de 5 meses

La británica firma una actuación extraordinaria mientras espera su primer hijo y reivindica que el embarazo no está reñido con el alto rendimiento

Marco Gálvez

2 minutos

Calli Hauger-Thackery compitió embarazada el Maratón de Boston 2026.

Calli Hauger-Thackery ha vuelto a dejar una de esas historias que trascienden las marcas. La atleta británica completó el Maratón de Boston 2026 en 2:43:58 (a 3:53 min/km) estando embarazada de 22 semanas. Un registro lejano a su mejor nivel competitivo (tiene una marca personal de 2:21:24), pero que adquiere una dimensión extraordinaria al ponerlo en contexto: correr 42 kilómetros en esas condiciones físicas y fisiológicas no es algo habitual ni siquiera entre la élite.

Hace apenas un año, la fondista había sido sexta en esta misma prueba con 2:22:38. Esta vez, el objetivo era muy distinto: escuchar a su cuerpo, disfrutar del proceso y demostrar que se puede seguir compitiendo durante el embarazo con control médico. De hecho, la propia atleta explicó que sus doctores no pusieron ningún impedimento.

La carrera, sin embargo, no fue sencilla. Hauger-Thackery tuvo problemas musculares desde los primeros kilómetros, con molestias en el glúteo que incluso le obligaron a detenerse en puestos médicos. Aun así, logró recomponerse y completar una segunda mitad muy sólida. “La segunda mitad fue perfecta. La primera fue un caos absoluto”, reconoció tras cruzar la meta.

OBJETIVOS TAMBIÉN DURANTE EL EMBARAZO

Más allá del resultado, su motivación tiene mucho que ver con su manera de entender el atletismo. Y es que para cualquier atleta de élite competir forma parte de su identidad y, en su caso, no quería renunciar a ello durante el embarazo. “Sería raro para mí dejar de entrenar y no tener objetivos”, explicó. “Es lo que me motiva, lo que me impulsa en los entrenamientos”.

La británica, de 33 años, también subraya el componente mental de este desafío. Mantener metas durante el embarazo le ha ayudado a sobrellevar una etapa larga y exigente: “Es mucho tiempo sin objetivos si no los tienes”, comentó, dejando claro que esta carrera era una forma de mantenerse conectada con su esencia como atleta.

Boston podría ser, además, su última gran competición en una temporada muy especial. Con la vista puesta en el nacimiento de su primer hijo, Hauger-Thackery asume que ahora toca bajar el ritmo y priorizar la recuperación. Pero su mensaje ya ha calado: el embarazo no es necesariamente un paréntesis en la vida deportiva, sino una etapa que, bien gestionada, también puede convivir con el rendimiento.

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