Atletismo

Club Atletismo Unicaja, los lazos fuertes de una gran familia

Encarna Vallejo y Manuel Dorado nos brindan un apasionante recorrido por el pasado, el presente y el futuro de una gran familia.

Juanfran de la Cruz

8 minutos

El Club Atletismo Unicaja Jaén Paraíso Interior es una gran familia

Anda el mundo enfrascado en una dinámica de cambios constantes. Lo que era nuevo y trendy ayer mismo parece que se va a quedar obsoleto y condenado al olvido pasado mañana; una sociedad donde el aquí y el ahora cobra más valor que una mirada sosegada al bagaje y a la experiencia; un día a día donde el algoritmo lidera una constante y dictatorial confrontación por el ‘me gusta’ sin que apenas nos demos cuenta de su impersonal absolutismo. En ese mundo, en ese mismo mundo, se acaba agradeciendo el poso de cordura, calma y confianza de lo duradero en el espacio y en el tiempo. Mucho. Porque embastece, porque consolida, porque asienta cimientos sólidos. Un sincero “me gusta qué y cómo lo haces”, un honesto “no me importa cómo podría monetizar esto”. ¿Cambios? Sí, claro. No hay contradicción alguna entre ansiar cierta estabilidad y no querer abandonar cierta ‘zona de confort’. No debería. Como actividad humana, el deporte también sabe de estas cuestiones. Y a diferentes niveles. Los quehaceres de la actividad física son tan exigentes como gratificantes. Y su desarrollo requiere de apoyos. A más nivel, más complejidad de los mismos. Esfuerzo. Tiempo. Dinero. Que una institución mantenga sin fisuras su compromiso en el sostén de una actividad es tan loable como significativo. Es un ejercicio de coherencia y convicción que va más allá de unos estatutos.

A la luz de la Fundación Unicaja podríamos hablar de muchas actividades, de campos diversos y en ubicaciones concretas. Podríamos estar en Málaga, y destacar el baloncesto. O en Almería, y hacerlo con el voleibol. Pero esto es ‘Corredor’ y atravesamos un mar de olivos para llegar, a los pies del castillo de Santa Catalina, a una hermosa y monumental ciudad de Jaén donde el acto de mencionar a Unicaja va más allá de la evidente e inevitable referencia a una entidad bancaria con presencia nacional: es hablar de atletismo. Aquel Club Polideportivo Zeus que, nunca mejor dicho, comenzó a dar sus pasos allá por 1977, hoy en día es uno de los clubes más reconocidos y señeros a nivel nacional, formando, educando y compitiendo bajo la divisa ‘Club Atletismo Unicaja Jaén Paraíso Interior’. Sin prisa, sin pausa. De manera paritaria. Con las ganas y la pasión de siempre y el agradecimiento diario de un soporte que es mucho más que un ‘naming’. Un apoyo que se siente en el día a día. La entidad jienense cuenta con equipo femenino y masculino en la División de Honor de Atletismo, dos clásicos consolidados en la élite desde hace tiempo y con los mejores resultados deportivos de su historia el curso pasado (cuarto puesto de los chicos en las finales de la Liga Joma; sexta plaza de las chicas en la final de la Liga Iberdrola). Un club que trabaja con prácticamente dos centenares de niñas y niños en su escuela, en un proyecto integral en lo referente a categorías y disciplinas. “Somos una gran familia de casi 400 personas”, resume Encarna Vallejo, enamorada del atletismo, exatleta, madre de atletas, pareja de atleta y presidenta de la entidad desde diciembre de 2015.

El Club Polideportivo Zeus empezó a dar sus primeros pasos en 1977

Mostramos interés en esa pirámide que ella encabeza y en los engranajes de su labor. “El mayor número lo tenemos, como es lógico, en la base”, desmenuza Vallejo. “Después, nos vamos a los equipos de las categorías superiores, bien sub-23 bien los absolutos, masculinos y femeninos. Una veintena de personas, en diferentes áreas que van desde la dirección técnica hasta la tesorería, pasando por la comunicación, conforman un organigrama en el que se incluyen, a nivel escuela, seis monitores y ocho entrenadores para el club. El ‘staff’ somos gente de la casa, la mayoría hemos tenido relación con el club directa o indirectamente desde hace años. Éste no es nuestro trabajo. Le dedicamos parte de nuestro tiempo porque es nuestra pasión. No se busca una contraprestación económica. Ayudar al club nos aporta una enorme satisfacción, es un placer, lo hacemos con todas las ganas del mundo. En otra época trabajábamos duro para lograr marcas en la pista. Ahora que no competimos, lo hacemos en los despachos, buscando apoyos, optimizando el presupuesto en estos tiempos donde todo sube y todo cuesta, para que nuestros deportistas puedan centrarse en dar lo mejor de sí. Los más pequeños, en disfrutar y en aprender, compañerismo y constancia, sin perder de vista que lo importante son los estudios. Los mayores, en su progresión, en las marcas. Trabajamos para crecer día a día, siempre dentro de nuestras posibilidades. No hacemos nada que no se haga en otros sitios, pero somos muy afortunados porque contamos con un apoyo como el que nos brinda la Fundación Unicaja para poderlo desarrollar”.

La entidad bancaria, a través de su Fundación, es el principal apoyo del club desde hace más de tres lustros. En términos de presupuesto, el porcentaje de implicación es alto. “Dentro de las cifras con las que trabajamos para este año, Unicaja supone en torno a un 75% de nuestro presupuesto para 2024. El otro 25% procede de instituciones provinciales y otras pequeñas aportaciones. Unicaja, salta a la vista, es muy importante y estamos muy agradecidos a esa confianza”. Esta vinculación, histórica, tiene aún un mayor recorrido y se remonta a la Caja de Jaén, patrocinador principal del club desde la década de los noventa del siglo XX y que se integraría en Unicaja, ya en el siglo XXI, dentro de la dinámica de concentraciones, absorciones y fusiones que se vivieron en el sector. “Carmen Espín, presidenta del área sociocultural de Caja de Jaén, siempre ha creído en la labor de nuestro club, en su capacidad de trascender más allá de la ciudad y promocionar este deporte a nivel provincial. Siempre ha luchado para que fuera un club estable, lo más fuerte posible en lo económico y capaz de perdurar en el tiempo”, recuerda Vallejo. Y Manuel Dorado, responsable del área de Deportes, Medio Ambiente, Ocio y Tiempo Libre de la Fundación Unicaja, que es asiduo practicante del pedestrismo, aunque lo suyo es el trail, da un paso más allá: “La relación se remonta incluso más atrás en el tiempo, a 1979, y ya entonces eran un ejemplo en muchas áreas, como en la paridad y en la equidad. Con naturalidad. Siempre ha sido un proyecto muy integral en su línea de trabajo y en el desarrollo de sus proyectos y todo ello le da más fuerza y autenticidad”.

Manuel Dorado: La relación se remonta a 1979, y ya entonces eran un ejemplo en muchas áreas, como en la paridad y en la equidad. Con naturalidad. Siempre ha sido un proyecto muy integral en su línea de trabajo y en el desarrollo de sus proyectos y todo ello le da más fuerza y autenticidad.

Correr, lanzar, saltar, son actividades humanas tan inmediatas como, entiéndase, baratas. Pero el atletismo, como deporte reglado, con perspectiva de competición, genera gastos. No son pocos. Y su cuantía varía, lógicamente, en función del tamaño y de las singularidades de la estructura en cuestión. Encarna ofrece un poco de contexto. “Para una competición de pista al aire libre de un equipo como el nuestro, con presencia en todas las pruebas, desde los 100 metros lisos hasta el 5000, pasando por la marcha, los saltos o los lanzamientos, cuentas con ochenta personas, cuarenta mujeres, cuarenta hombres. Y procedentes de las ubicaciones más diversas de la geografía nacional, desde Galicia a Cataluña, desde la Comunidad Valenciana a las Canarias. Solo eso ya requiere de unas necesidades logísticas que hay que afrontar. Y el contexto actual es el de subidas de precios a niveles diversos, desde el combustible hasta el alojamiento… Este fin de semana en Antequera tenemos a nuestros dos equipos absolutos disputando la Copa de Clubes Nacional Absoluta de Pista Cubierta, y algunos viajan desde Sevilla, desde Madrid, desde Barcelona… Gastos grandes. De ahí la importancia de los apoyos”.

El Club Atletismo Unicaja, curiosamente, y de forma contradictoria a su posición destacada a nivel nacional, no cuenta con unas instalaciones deportivas adecuadas en su propia ciudad. El club no puede ahondar en su labor organizando pruebas al más alto nivel: la última gran competición local de pista, más allá de categorías, se remonta a 2009.  “No tener una pista adecuada no ayuda, no. Pero curiosamente, no ha influido en el desarrollo de nuestro club, porque se ha hecho un gran trabajo con nuestra escuela y, trascendiendo a Jaén, también con una red de equipos filiales tanto a nivel provincial como autonómico. Hemos conseguido mantener el equipo a un gran nivel. No solo hemos crecido, sino que hemos crecido de manera equitativa. Hemos sido capaces de distribuir un presupuesto con la suficiente equidad para que los equipos femeninos tengan el mismo nivel de logros que los masculinos. Hace años esto era impensable. Ahora hay que trabajar para mantenerlo y en eso estamos. Nuestra trayectoria nos ha hecho grandes embajadores de nuestra ciudad y hemos aportado nuestro grano de arena para embastecer y darle robustez al asociacionismo. Encarnamos una parte significativa, importante, del espíritu deportivo de Jaén”, añade Vallejo. En la capital del Santo Reino no hay muchos equipos en la élite de su deporte. El más joven, y tricampeón de Copa, Jaén Paraíso Interior, en el fútbol sala; y el propio Club Atletismo Unicaja están en la cúspide de los suyos.

“La misión de nuestro patrocinio es muy clara y entronca con los objetivos que tenemos en la Fundación”, condensa Dorado. “Lo principal, lo nuclear, es fomentar la actividad física y la implementación de hábitos saludables entre la infancia y la juventud. Queremos que el Club de Atletismo Unicaja siga creciendo y desarrollándose; y queremos que los atletas puedan competir con ciertas garantías. Pero realmente dentro de nuestra colaboración no se entra en el apartado de los resultados, más allá de las memorias de actividades o del seguimiento que se haga a título de disfrute, de aficionado. No, no es algo que sea objeto de debate, no se valora, no está sobre la mesa una valoración de los resultados ‘per se’. No es nuestro objetivo. De cara al futuro queremos seguir dándole continuidad a estos propósitos con los jóvenes, a este trabajo, y en un club como éste, especializado en la pista, se abren nuevas líneas de actuación que pueden ir desde actuaciones con deportistas con necesidades de trabajo diferentes, o especiales, a otras modalidades”.

Encarna Vallejo: El staff somos gente de la casa, la mayoría hemos tenido relación con el club directa o indirectamente desde hace años. Éste no es nuestro trabajo. Le dedicamos parte de nuestro tiempo porque es nuestra pasión. No se busca una contraprestación económica. Ayudar al club nos aporta una enorme satisfacción, es un placer, lo hacemos con todas las ganas del mundo.

Natalia Romero y Gerard Descarrega, ambos en presentes en las últimas citas olímpicas y paralímpicas, en Tokio 2020, son dos atletas que forman parte de una enorme lista de nombres propios y grandes marcas. Manuel Pancorbo, María Peinado, Joaquín Moyano, Juan David de la Casa, Alberto González, Carlos Rojas, Mario Pestano, Carmen Sánchez Parrondo, Fabián Mesa, Sara Andrés. Y tantos otros… Ellos explican el pasado y el presente y esbozan el futuro. ¿Y cómo ve el futuro Encarna Vallejo? “Soy una persona que creo firmemente en buscar lo positivo, sí; soy optimista. El deporte popular mueve cada vez a más gente. Aunque hay mucha oferta, eso es bueno. Se tiene más visibilidad. El atletismo también ha encontrado un gran aliado en las nuevas tecnologías de la información, que democratizan el acceso y la oferta. Los deportes fuertes van a estar ahí siempre y hay que tener los pies en el suelo con eso, pero el atletismo ahora se puede ver en cualquier momento, dónde y cómo quieras. Y ya no es cosa de una disciplina concreta, tienes varias. Ya no ves, como antes, solo un cross. Puedes ver un maratón. O un concurso de lanzamientos. Toca trabajar para que el nivel sea mayor. Este club nació hace muchos años, de la mano de un grupo de gente que le tenía mucho cariño a este deporte y que nos lo inculcó. Nosotros ahora somos los mayores y estamos sembrado en la siguiente generación. Y ellos seguirán sembrando. Y los que vengan después. Y los siguientes. Y los siguientes… A nivel emocional, ver ese recorrido y haber sido partícipe de él, es algo tan hermoso y tan gratificante que sí, sin duda, soy optimista”.

Bajo el nombre de Caja de Jaén y con una pancarta de otros tiempos.

 

Relacionados