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Siempre nos habían dicho que correr es más fácil y cómodo, porque con tener unas buenas zapatillas ya era suficiente para empezar. Lo que no nos habían contado era lo difícil que es saber qué zapa es la adecuada, ¿verdad?
A día de hoy, con tantas opciones y modelos en el mercado, y tanta sobreinformación que recibimos, a veces nos encontramos algo perdidos a la hora de saber qué tipo de zapatilla necesitamos.
La primera recomendación que puedo darte es que acudas a un buen especialista que te ayude a elegir en base a su experiencia y conocimiento. Está muy bien mirar reviews, la IA o ver algo de la publicidad que nos llega por Instagram, pero, en la mayoría de los casos, ese contenido es muy generalista y no suele personalizar.
La elección de zapas es más sencilla de lo que pueda parecer
Todos y todas, independientemente del nivel y de la experiencia, necesitamos unas zapatillas de las que denominamos "de entrenamiento", es decir, zapatillas que te van a aportar amortiguación y, sobre todo, estabilidad. Sí, ya sé que la amortiguación es importante, pero la mayor parte de las zapatillas de una gama media/alta ya la poseen. La mayor parte de las lesiones que veo son derivadas de la falta de estabilidad y, más allá de trabajar la fuerza y otros aspectos, el calzado debe y puede ayudarte con eso.
Hay dos tipos de pisada dentro de las zapas de entrenamiento: las de pisada neutra y las de pronación. La mayor parte de la población mundial prona (mete o hunde el arco plantar hacia dentro). De hecho, técnicamente todos y todas, salvo que haya patología, pronamos de manera natural. Pronar es la rotación que hace el pie cuando va desde el talón externo hasta salir con el dedo gordo del pie. Si pronas de una forma adecuada, saldrás recto y tendrás una pisada neutra. Si esa pronación es excesiva, necesitarás una zapa aún más estable (algunas personas también lo corrigen con plantillas). Sí, ya sé que tú piensas que eres supinador porque desgastas mucho el talón por la parte externa; hazme caso, casi seguro que pronas. Puede haber excepciones, por supuesto, pero el porcentaje de gente que supina es ínfimo y por eso no hay zapas específicas.
Sabiendo o intuyendo si pronamos o no, ya es cuestión de centrarnos en ese tipo de pisada y elegir acorde a ello. Pero, ojo, no todo vale. Estamos hablando de zapas de entrenamiento, ¿recuerdas? Una zapa de competición o una mixta (ahora iremos con ellas) son neutras, sí, pero no son adecuadas para entrenar con ellas a diario.
Dentro de las zapas de entrenamiento podremos encontrar varias gamas de producto. Como todo en la vida, va en base a acabados, materiales y presupuestos. Yo siempre recomiendo irse a las gamas altas y dejar los topes de gama por si la diferencia en las sensaciones es muy alta o para darnos un capricho. Vienen a ser zapas de 140 € - 160 €.
Ejemplos de zapas de entrenamiento tenéis en todas las marcas.
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Zapas neutras gama alta: Brooks Ghost, Saucony Ride, Adidas Supernova Rise, Hoka Clifton, Asics Cumulus, Mizuno Wave Rider, Nike Pegasus, New Balance 880.
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Zapas neutras tope de gama: Brooks Glycerin, Saucony Triumph, Adidas Adistar Beyond, Hoka Bondi, Asics Nimbus, Mizuno Wave Sky, Nike Vomero, New Balance 1080.
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Zapas pronación: Brooks Adrenaline, Saucony Guide, Adidas Solution, Hoka Arahi, Asics GT, Asics Kayano, Mizuno Inspire, New Balance 860.
Teniendo una zapa de entrenamiento adecuada podremos disfrutar de nuestros kilómetros sin problemas ni complicaciones, ya sea en entrenamientos o en competiciones. Si nuestros objetivos son ambiciosos o somos deportistas que buscamos el mayor rendimiento posible dentro de nuestro nivel, además de una zapa de entreno, podremos adquirir zapatillas que busquen un poco, o un mucho, más de reactividad en momentos puntuales.
Hablaríamos de zapatillas mixtas y de competición, las cuales sacrifican un punto la estabilidad para ofrecernos una mayor reactividad en entrenamientos de calidad (series, cambios, tempos) y/o en competición. Al sacrificar la estabilidad, no son zapas aptas para un uso continuado ni diario: ni para correr siempre con ellas, ni para andar, ni para ir al gimnasio... Son zapas que deberían usarse solo para lo anteriormente descrito.
Aquí dependerá un poco del uso y de nuestras aptitudes y exigencia el decantarnos por una zapa mixta (son algo más rápidas que las de entreno, pero no tan agresivas como las de competición) o una de competición, vulgarmente conocidas como "voladoras" (aquí también incluiríamos los clavos, por supuesto, aunque esa es otra historia de la que otro día hablamos si queréis...).
Ejemplos de zapas mixtas y de competición
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Mixtas: Brooks Hyperion Max, Brooks Ghost Amp, Adidas Evo SL, Adidas Boston, Asics Novablast, Asics Sonicblast, Hoka Rincon, Hoka Mach, Saucony Azura, Saucony Endorphin Speed, Mizuno Neo Zen, New Balance Rebel, Nike Zoom Fly.
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Competición: Brooks Hyperion Elite, Adidas Adios Pro, Asics Metaspeed, Hoka Cielo, Hoka Rocket X, Saucony Endorphin Pro, Mizuno Hyperwrap, New Balance Supercomp Elite, Nike Vaporfly, Nike Alphafly.
Espero que con esto puedas hacerte un poco a la idea de cómo se estructuran las zapatillas y así poder hacer una rotación de zapatillas apropiada y ajustada a tus objetivos, nivel, necesidades y presupuesto. Te pongo mi ejemplo actual (voy rotando bastante en cuanto a zapas y marcas) para que te hagas a la idea de una buena configuración de la rotación:
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Zapas de entreno: Adidas Adistar Beyond 2 y Mizuno Wave Rider 30 (para rodajes suaves, algunos cambios, calentamientos, cuestas...). Un porcentaje de uso del 70 % del total de mis km.
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Zapas mixtas: Brooks Hyperion Max 4 (para fartleks, series, tempos). Un porcentaje de uso del 20 % del total de mis km.
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Zapas de competición: Puma Deviate Nitro Elite 4, Adidas Adios 9, Mizuno Hyperwrap Pure (para entrenos muy puntuales y competir). Un porcentaje de uso del 10 % del total de mis km.
Y tú, ¿cómo haces tu rotación de zapas?
