La Salomon Pulsar es de esas zapatillas que, nada más ponértela, ya te está diciendo “hoy toca correr ligero”. No es muy radical, ni la más amortiguada para hacer ultras, pero tampoco están hechas para pasear.
Aquí hay ADN de atleta élite, sí, pero lo interesante es que no se queda solo en marketing. La media suela es un bloque completo de la espuma optiFoam 2, de talón generoso y antepié algo más fino al tacto. Tiene ese equilibrio que cuesta encontrar: aterrizas con cierta suavidad, pero en cuanto cargas peso, la zapatilla responde con chispa. No es un colchón blando, es más bien un trampolín controlado. Ritmos alegres, cambios de ritmo, terreno roto… se mueve bien en todo eso.
La suela con All Terrain Contagrip de Salomon cumple y no molesta en ningún momento, que es justo lo que quieres. Sus tacos de 4 mm agarran en tierra, en roca, en mixto. No destaca por algo concreto, pero tampoco te falla. Y en montaña eso vale oro.
La base tiene una buena anchura, ni muy estrecha como algunas de competición, ni demasiado ancha como algunas de ultra distancia. Tampoco tiene curvaturas exageradas que ayuden al movimiento, sino que es más bien plana para que seas tú quien controle en todo momento.
Arriba, la cosa va de minimalismo funcional: malla ligera, muy abierta y transpirable y con mucho ajuste, sobre todo para un pie ancho como el mío al no ser nada elástico. No es un upper extremo como en la S/Lab Pulsar, pero sí te da esa sensación de precisión sin agobiar. El refuerzo de TPU interno suma ese puntito de protección que agradeces cuando el terreno se pone serio, y también esa fortaleza cuando ninguna piedra se queda quieta bajo el pie en pendientes radicales cuesta abajo.
Como casi todas las Salomon de este tipo cuenta con Quicklace System y un pequeño bolsillo en la lengüeta para esconderlo los cables sobrantes. Personalmente me cuesta conseguir que el sistema me apriete donde necesito y me deje más libre el empeine.
¿Dónde está la clave de esta zapatilla? En que es rápida sin ser exigente. Y aquí viene la comparación importante: es bastante más democrática que la Salomon S/Lab Pulsar. La S/Lab es pura competición, técnica, exigente, casi elitista. Esta Pulsar 'normal' abre la puerta a muchos más corredores: menos agresiva, más permisiva, pero manteniendo ese carácter ágil. Te deja hacer kilómetros tranquilamente, y se disfruta más si el suelo está algo blando porque le falta algo de espuma en el antepié para cargar con muchos kilómetros.
La Salomon Pulsar es una zapatilla para el que quiere ir rápido por montaña, que no le importa si el terreno está muy roto para seguir al máximo, pero que tampoco quiere hipotecar las piernas ni jugársela en cada apoyo. Permite mucho control de la pisada, cosa que no pasa siempre con las espumas súper reactivas y los diseños más voluminosos. Eso sí, tienes que correr tú, porque aunque la espuma es reactiva la zapatilla tiene que ser activada porque no es de las que se mueven casi solas. Yo, personalmente, prefiero modelos más amortiguados porque me muevo con cierta tranquilidad y seguridad por la montaña.
No es la más radical ni la que más te ayudará al impulso y a correr más fácilmente, pero probablemente sí una de las más utilizables del catálogo rápido de Salomon.
- Peso: 281 g
- Drop: 6 mm
- 150 €
