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Mario Martínez, el atleta sordo-ciego valenciano que bate récords mundiales

Su próximo reto será el Santa Eulária Ibiza Marathon: “En mi cabeza me la imagino con mucha animación y unas vistas increíbles de toda la isla”

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Mario Martínez Castaño

Se llama Mario Martínez Castaño y su nombre ya figura en el Libro Guiness de los Récords. Fue el primer atleta de la historia con sordoceguera en completar una competición de 24 horas. Sí, un día completo sumando kilómetros junto a su guía, demostrando que los límites humanos con frecuencia están más en nuestra propia cabeza y no en nuestras facultades físicas.

Todo empezó en el año 2016, cuando Mario fue diagnosticado del Síndrome de Usher, una enfermedad genética y hereditaria, muy poco común, y cuyas consecuencias son la pérdida de visión y audición y los problemas con el equilibrio. Pero lejos de rendirse ante tamaños obstáculos, el deportista valenciano aprovechó la oportunidad que le brindó la vida y encontró refugio en el deporte.

Así empezó a correr, kilómetro a kilómetro, acompañado de sus guías, con quienes mantiene un código de comunicación que les permite conectarse como las piezas de un puzzle. Una vínculo perfecto que ha llevado a Mario a cotas atléticas impensables hace solo unos años. “Correr 124 kilómetros dando 310 vueltas a la pista de atletismo en 24 horas, sin ver ni escuchar, pero sintiendo el apoyo de la gente y del equipo en cada minuto, fue muy gratificante, aunque también duro”, confiesa.

Aquel titánico desafío le sirvió para inscribir su nombre en el Libro Guiness de los Récords. Pero Mario no está dispuesto a parar aquí. Ahora no. Asegura que para este 2025 está preparando otro récord mundial para correr 12 horas en cinta. Y para lograrlo, se entrena con dureza y disciplina cada día, en ocasiones sobre la propia cinta de correr, donde tiene plena autonomía, o en la bicicleta estática, y otras tantas junto a alguno de sus 4 guías, a quienes se siente muy agradecido. “Encontrar personas dispuestas a sacrificar sus objetivos propios por hacerme cumplir los míos me ha costado muchísimo, es un handicap muy grande, porque los volumenes de entrenamiento son muy elevados”, explica.

Mario Martínez es un tipo disciplinado y con un entrenamiento casi espartano. Se levanta a las 5:00 de la madrugada, hace una primera sesión de entrenamiento, desayuna, y a continuación llega la segunda sesión del día. Pero no termina ahí. Por la tarde aprovecha para hacer fuerza en el gimnasio o ejercicios de movilidad. “Sinceramente, tanto entrenamiento me da mucha fortaleza para afrontar el día a día en la calle. Salir ahí fuera con sordoceguera es mucho más duro que recorrer cualquier distancia”, asegura.

 
Santa Eulária Ibiza Marathon, su próximo desafío

El calendario de carreras de Mario Martínez está lleno de retos y pruebas de todo tipo y distancia. Su próximo gran objetivo es el Santa Eulária Ibiza Marathon, el 12 de abril, una prueba a la que tiene especial ilusión: “He elegido Ibiza porque me han hablado muy bien del evento y quiero disfrutar de la isla, de su gente, de su ambiente, y además me servirá como preparación a otras pruebas más largas que haré este año”.

A pesar de no poder escuchar ni ver las carreras en las que participa, Mario tiene un don especial para absorber todo lo que ocurre en su entorno y, de esta manera tan especial, disfrutar cada uno de sus viajes y retos. “Me imagino el Santa Eulária Ibiza Marathon en mi cabeza con muchísima animación, unas vistas increíbles de toda la isla, pero lo que más ganas tengo de descubrir son sus olores y esas sensaciones tan distintas que habrá en comparación con las maratones de las grandes ciudades. Correr en Ibiza tiene que ser maravilloso”, explica.

Aunque el evento ibicenco ofrece tres distancias en su programa (12K, 22K y 42K), el corredor valenciano ha optado por la prueba reina, el maratón. No podía ser de otra manera exhibiendo semejante currículo deportivo. “Que un evento ofrezca 3 modalidades diferentes es una gran idea para que todo el mundo pueda participar sin necesidad de hacer tantos kilómetros. Yo para Ibiza no voy con una marca en la cabeza, solo quiero terminar y sumar volumen para ese récord mundial que voy a intentar en mayo sobre la cinta. Y por supuesto, para que la isla despierte todos mis sentidos”, sentencia.