La cadena de gimnasios low cost Basic-Fit ha denunciado ayer que ha sido víctima de una filtración de datos que afecta un millón de socios de los clientes que tiene en los centros de varios paises de Europa.
Basic Fit ha comunicado que ha sufrido un “acceso no autorizado” al sistema que registra las visitas de los usuarios a los gimnasios. Este ataque informático ha permitdo a los ciberdelincuentes descargar información personal de los clientes, como nombres, direcciones, correos electrónicos, números de teléfono, fechas de nacimiento y, en algunos casos, también a sus cuentas bancarias.
Además de España, hay clientes de Basic Fit afectados en Holanda (donde tienen su central), Francia, Alemania, Bélgica y Luxemburgo.
Basic-Fit, que tiene 2.150 gimnasios y casi 6 millones de clientes. ha comunicado que los afectados ya han sido informados. Además, la cadena de centros de entrenamiento ha subrayado que “ninguna contraseña se ha visto comprometida”.
