Atletismo

Dos finales explosivas reivindican al 1500m: ¿por qué no se disputaron a una hora más televisiva?

Las victorias de Adrián Ben y Marina Martínez en los 1500 metros del Campeonato de España merecían mucho más que un horario de sobremesa estival

Marco Gálvez

2 minutos

Las victorias de Adrián Ben y Marina Martínez merecían mucho más que un horario de sobremesa estival. SPORTMEDIA.

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El Campeonato de España de Atletismo nos regaló este domingo dos finales de 1.500 metros absolutamente extraordinarias. Dos carreras tácticas, abiertas, con cambios de ritmo, favoritos que sucumbían y desenlaces que mantuvieron la emoción hasta la misma línea de meta. Justo lo que cualquier aficionado espera cuando se sienta a ver atletismo. Justo el tipo de espectáculo que sirve para enganchar a quien no sigue este deporte cada fin de semana.

Y, sin embargo, ambas finales se disputaron justo antes de la una de la tarde de un domingo de julio.

Las victorias de Adrián Ben y Marina Martínez merecían mucho más que un horario de sobremesa estival. Merecían el foco. Porque cuando el 1.500 ofrece carreras como las de este domingo demuestra, una vez más, que sigue siendo una de las pruebas más emocionantes del atletismo. Lo único que necesita es que quienes diseñan el programa también lo crean.

UNO DE LOS MEJORES PRODUCTOS TELEVISIVOS

No hace falta ser un experto en televisión ni en marketing deportivo para darse cuenta del problema. A esa hora, buena parte del público potencial está en la playa, en la piscina, comiendo con la familia o simplemente disfrutando del verano. Difícilmente está sentado frente al televisor. Y, desde luego, tampoco es la franja más atractiva para llenar las gradas de un estadio.

El 1.500 metros ha sido históricamente la prueba reina del mediofondo. Es una distancia que España ha convertido en parte de su identidad deportiva gracias a generaciones de atletas que han escrito algunas de las páginas más brillantes de nuestro atletismo. Sigue siendo una prueba capaz de ofrecer carreras imprevisibles, con múltiples candidatos al triunfo y finales explosivos como los que vimos en Málaga. Precisamente por eso cuesta comprender que quede relegada a una sesión matinal mientras otras pruebas ocupan el escaparate principal.

No se trata de menospreciar ninguna disciplina. Todo lo contrario. Un campeonato debe construir su narrativa alrededor de sus mejores productos. Concentrar los grandes momentos en las franjas de mayor audiencia beneficia a todos: a los atletas, que compiten con mayor repercusión; al público, que disfruta de un espectáculo mejor organizado; y al propio atletismo, que necesita aprovechar cada oportunidad para ganar visibilidad.

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