La atleta etíope Gudaf Tsegay, campeona del mundo y ex plusmarquista mundial de 5.000 metros, ha reaccionado públicamente a la sanción de cuatro meses impuesta por la Athletics Integrity Unit (AIU) tras dar positivo por un metabolito de letrozol en un control antidopaje realizado en diciembre de 2025.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, Tsegay explicó que tomó letrozol por prescripción médica con el objetivo de mejorar su fertilidad. Además, confirmó que actualmente está embarazada y que espera regresar a la competición después del nacimiento de su primer bebé.
Se rechazó conceder una Exención por Uso Terapéutico (TUE) con carácter retroactivo, por lo que el positivo terminó derivando en una suspensión oficial.
La AIU aceptó que existían circunstancias atenuantes en el caso y por ello la sanción quedó reducida a cuatro meses. Sin embargo, la Agencia Mundial Antidopaje rechazó conceder una Exención por Uso Terapéutico (TUE) con carácter retroactivo, por lo que el positivo terminó derivando en una suspensión oficial. Además, todos los resultados obtenidos por Tsegay desde el 5 de diciembre de 2025 han sido anulados.
La sanción estará vigente desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre de 2026, lo que deja a la etíope fuera de buena parte de la temporada internacional, aunque al estar embarazada tampoco iba a realizar competiciones este verano. La corredora, de 29 años, quiso agradecer en su mensaje el apoyo recibido por parte de sus seguidores y también de la AIU durante la gestión del caso.
Tsegay es una de las figuras dominantes de los últimos años gracias a sus títulos mundiales y a sus récords en pista. Su explicación, centrada en un tratamiento médico relacionado con la fertilidad y su actual embarazo, será ahora uno de los asuntos más comentados dentro del mundo del atletismo.
