Pruebas de material

Mi primera tirada larga en la Vintage Run con las Hyperion Elite 5

Iniciar los entrenamientos específicos para el maratón con placa y en una carrera cuesta abajo no es mala idea, siempre y cuando te sepas sujetar. Estas fueron las sensaciones con las Brooks Hyperion Elite 5.

Javi Moro

3 minutos

Salida de la Vintage Run, foto de Adrián Álvarez 

Mi camino hacia el Maratón de Berlín ha comenzado oficialmente. Para esta primera tirada larga del bloque de preparación, el plan diseñado se hace exigente por el calor reinante, pero perfecto para medir fuerzas, empezar a acumular volumen y meter algo de calidad. ¿La estrategia? Rodar 8 kilómetros previos y empalmar directamente con el rápido 10K de la Vintage Run (invitados por Brooks y 226ERS) a ritmo tempo. Aproveché la favorable carrera para testar mi ritmo de umbral inicial, algo que me hubiera constado mucho más con los calores que vivimos. La carrera invita a volar, de hecho, se ganó con 26:01. ¡Una locura!

Para superar este primer gran reto, dividí mis armas y decidí moverme con seguridad los días previos y apostar por la más ‘rápida’ de la familia para el 10K.

Los días previos: Activaciones con las Brooks Ghost 18

activaciones de Brooks, foto de Adrián Álvarez 

Los días previos a una carrera y al inicio de un bloque específico de maratón requieren cuidar las piernas al máximo. Para las activaciones previas, como la del Mapoma Run Centrer del sábado, me calcé las recién estrenadas Brooks Ghost 18.

La zapatilla más vendida y con más historia de la marca estadounidense no defrauda como rodadora diaria. Durante mis entrenamientos, pude notar la gran mejora en su media suela, que ahora incorpora la tecnología DNA LOFT v3 con nitrógeno inyectado. Esta espuma me proporcionó una amortiguación elástica, segura, pero dinámica, absorbiendo el impacto y protegiendo mis articulaciones. Además, su upper renovado con malla Air Mesh bicolor y la nueva lengüeta flat-knit abrazaron mi pie dándome un ajuste súper estable y cómodo. Gracias a ellas, llegué al fin de semana con las piernas frescas y listas para la acción.

El domingo: 8K de calentamiento + 10K a ritmo Tempo

Brooks Hyperion Elite 5

El día de la prueba tocaba cambiar el chip. Completé mis 8 kilómetros previos a ritmo suave y aeróbico, mentalizando al cuerpo para lo que venía. Sales minerales durante el camino (Hydrazero en una botellita), un Isotonic Gel con cafeína y la fatiga justa por el calor, me planté en la línea de salida de la Vintage Run para devorar los siguientes 10 kilómetros a ritmo exigente para un primer día con calor, pero controlado y sostenido.

Para este tramo de calidad, guardé las Ghost y saqué la artillería pesada: las Brooks Hyperion Elite 5. ¡Y vaya si se notó el salto de rendimiento! Tiene una espuma de baja densidad que deja correr cómodo a cualquier ritmo, también un pronunciado efecto balancín, pero en cuanto pones el cronómetro en marcha y te pones a ritmo, esa sensación se transforma en puro impulso hacia adelante.

Hyperion Elite 5

Estas "superzapatillas" son una auténtica maravilla para este tipo de ritmos y distancias más cortas. En su interior esconden la nueva media suela DNA GOLD, fabricada 100 % con PEBA. Esta espuma es la más ligera y reactiva de Brooks hasta la fecha y, combinada con su placa de carbono SpeedVault+ (que viene personalizada según la talla de la zapatilla), me ofreció una zancada súper económica, ágil y frecuente, algo vital cuando ya llevas 8 kilómetros en las piernas.

incio de la Vintage Run, foto de Adrián Álvarez 

Pese a tener 38 mm de perfil, su peso es bajo (201 gramos), por lo que moverlas en distancias cortas y medias como un 10K es facilísimo. El upper, de diseño minimalista con hilos robustos y envoltura de TPU, se fijó a mi pie como una segunda piel. Sin problema en ningún momento.

Mi preocupación pasaba más por correr detrás de alguien para no lanzar mi zancada en la cuesta abajo y sujetar mejor el ritmo y proteger todo lo que todavía no está preparado para correr rápido.

en meta, foto de Adrián Álvarez 

Completar estos 18 kilómetros totales con más ritmo que un día normal ha sido un acierto y una inyección de moral. Mi punto de partida es mejor de lo esperado y puedo calcular mejor las cargas y ritmos que tocan en unas semanas. Sé que llevaba placa en la Hyperion Elite y que corría cuesta abajo, pero cuando me solté un poco al final me sentí mejor que al comenzar y corriendo mucho más rápido con poco esfuerzo porque me retuve durante 8 km.

Hoy estoy como nuevo.

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