Corredoras Anónimas: Asun Meseguer

"En aquella carrera comprendí fue en la que comprendí que lo que nos decía nuestro entrenador, Pedro Esteso, era cierto, ¡corremos con el corazón!", exclama Asun.

Asun Meseguer

Corredoras Anónimas: Asun Meseguer
Corredoras Anónimas: Asun Meseguer

Soy Asunción Meseguer, pero todos me conocen como Asun.

Hoy vengo a contar mi historia para demostrar que correr no es de cobardes, sino que te da la vida y felicidad.

Mi historia es parecida a la de miles de personas que se interesan por este deporte.

Llevaba varios años haciendo deporte: ejercitando con las máquinas del gimnasio, clases de zumba... Y no estaba mal, pero conforme pasaba el tiempo sentía que necesitaba algo más.

Con la excusa de distraerme para poder dejar de fumar empecé a salir a correr por mi cuenta durante unos meses. En ocasiones me cruzaba con un grupo de chicos y chicas que salían a correr junto a su entrenador, pero unicamente nos saludábamos y seguíamos nuestro camino. Hasta que un día una de las chicas me invitó a unirme a ellos para salir a correr, ya que ir acompañada era mucho más entretenido que salir a correr sola, de modo que eso hice.

Hace ya cuatro años que empecé a correr y que dejé de fumar, y he podido comprobar como el ejercicio te va cambiando tanto física como mentalmente. Salir a correr me ayuda a desconectar del día a día y del trabajo, y hace que me lo pase de maravilla. Y no es monótono, siempre hay prácticas diferentes que te mantienen concentrada: series, cuestas, técnicas de carrera, fortalecimiento... Correr nunca es aburrido.

Mi primera carrera fue la de 5 km de Almoradí y, madre mía, ¡menudos nervios tenía esperando en la salida! Me aterraba pensar en sí podría terminar la carrera completa o no, pero lo hice, y no me importaba en absoluto el tiempo que había tardado, solo que lo había conseguido.

Corredoras Anónimas: Asun Meseguer

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Después de esa vinieron unas cuantas más: Orihuela, Rafal, Jacarilla, Bigastro, y la de mi propia ciudad, Callosa, en la que me hacía muchísima ilusión competir.

En la de Callosa, que fueron 8 km, fue en la que comprendí que lo que nos decía nuestro entrenador, Pedro Esteso, sobre que corremos con el corazón era cierto. Cuando iba por la segunda vuelta y ya no podía más, levanté la cabeza y vi a Pedro cuando faltaban 600 metros para llegar a la meta, animándonos para que no nos rindiéramos, llamándonos campeones, cogiéndonos de la mano y diciendo “venga, esto está hecho". Es una sensación de victoria que seguro que todos mis compañeros conocen.

En 2018 nos estábamos preparando para los 10 km de Valencia, pero al final no pude correr ya que me lesioné la rodilla y tuve que pasarme 5 meses sin hacer nada de deporte, únicamente caminar. Aun así llegó el día de la carrera y yo estuve allí, dejándome las manos y la voz animando a mis compañeros, compartiendo las experiencia con ellos aunque fuera desde las gradas.

Corredoras Anónimas: Asun Meseguer

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En Marzo de 2019 empecé a entrenar de nuevo para fortalecer la rodilla y así volver a correr, y aunque el médico me recomendó que no lo hiciera yo necesitaba ese subidón de energía que siento cuando corro o entreno con mis compañeros.

Volví a correr en los 5 km de Almoradi y fue de lejos mi peor carrera, no por el tiempo, sino por una extraña sensación que me impidió correr tan bien como antes. Pensé que ya no volvería a estar como antes, pero seguí entrenando siguiendo los consejos de mi entrenador, Pedro.

Más tarde hice una trail, la Xoses de Crevillente de 16 km, y menudo subidón. Aparte de eso, al fin pude quitarme la espinita de poder correr en Valencia junto a mis compañeros.

Corredoras Anónimas: Asun Meseguer

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Somos como una gran familia, y pasar junto a ellos por esa alfombra azul, cruzar la meta todos cogidos de la mano, y en general vivir esas experiencias con ellos fue algo increíble.

Corredoras Anónimas: Asun Meseguer

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Y aquí sigo, cuatro años ya compartiendo kilómetros con mis compis que tanto me apoyan y que me dan fuerzas para seguir, y con el objetivo puesto en la media maratón de Santa Pola.

¡Y a por todas las que vengan Asun, cruzarás la meta de Santa Pola al igual que el resto que te has propuesto!

Indudablemente correr sola tiene su punto pero, en ocasiones, hacerlo en compañía de un grupo se comparte algo más y se acaba disfrutando el doble.