Por qué debemos exfoliar nuestra piel

Una piel no exfoliada está más apagada, sin luz, menos suave y está más expuesta a imperfecciones.

Ane Martín

Por qué debemos exfoliar nuestra piel
Por qué debemos exfoliar nuestra piel

El día a día de una corredora suele ser un sprint a toda velocidad. Nos levantamos, duchamos, vestimos, maquillamos, vamos al trabajo… Hora de la comida, aprovechamos ese tiempo para hacer algún asunto propio o incluso para correr, ¿por qué no? Vuelta al trabajo, merienda, entreno, ducha, compra si toca, cena, familia y… vuelta a empezar.

Con tanto ajetreo se nos olvida la importancia de cuidar nuestro cuerpo y solemos recurrir a lo más rápido, crema corporal y listo; e incluso, a veces, ni eso. Realmente, no somos conscientes de la importancia que tiene cuidar nuestro cuerpo y sobre todo, nuestra piel.

La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y también el que más expuesto está a los agresores externos, parece tan resistente que a veces infravaloramos su importancia. Sin embargo, tiene una función vital para nosotros, nos sirve como una barrera protectora frente a las bacterias y otros patógenos externos, es como un filtro que selecciona lo que es bueno o malo para nuestro cuerpo.

Hablamos con el equipo de profesionales de Glow Beauty Puerto Banús para que nos den las claves.

¿Por qué debemos exfoliar nuestra piel?

Si nos paramos a pensar, aplicar la crema diaria sin exfoliar nuestro cuerpo es como maquillarnos sin haber limpiado nuestro rostro. La exfoliación de la piel permite eliminar las células muertas, que se acumulan en la superficie de la piel impidiéndole respirar, y activar la renovación celular.

Las células de nuestra piel se multiplican, renuevan y, una vez que me mueren, se acumulan en nuestros poros provocando la liberación de un exceso de grasa. Los poros obstruidos, además, impiden la absorción de los ingredientes hidratantes de nuestros tratamientos diarios de belleza, es por esto que una limpieza profunda de la piel es necesaria para gozar de una buena salud cutánea. La exfoliación acelera este fenómeno natural estimulando la regeneración celular y la microcirculación sanguínea de superficie.

Por todo ello la piel retoma su suavidad y flexibilidad y es que, una piel no exfoliada está más apagada, menos suave y está más expuesta a rugosidades e imperfecciones.

¿Qué exfoliante debes elegir?

Antes de nada debes diferenciar entre el exfoliante que uses para la cara y el que uses para el resto del cuerpo. hay exfoliantes para todos los gustos y para todas las pieles: en gel o crema, con mini bolitas exfoliantes, en bote o tubo…

Existen los cepillos faciales son un instrumento de belleza eficaz a la hora de exfoliar la piel, estimular la circulación sanguínea y favorecer la absorción de productos de cosmética como las cremas o sérums antiedad. Y también puedes utilizar accesorios tipo peeling natural, como la loofah o lufa (esponja vegetal, extraída de una planta trepadora tropical), o kassa (guante de crespón negro utilizado en los hammams).

¿Cuándo exfoliar tu piel?

Es mucho más fácil y sencillo de lo que puedas estar pensando si nunca lo has hecho. Con tan solo dedicarle unos pocos minutos una vez a la semana o dos veces al mes, notarás cómo mejora la salud de tu piel y su aspecto mejora visiblemente. Hidratación, limpieza profunda y más luminosidad son solo algunas de las ventajas de incluir un productos exfoliante a tus rutinas de belleza.

Para ahorrar tiempo y que te sea más sencillo eliminar los restos pues hacerlo en la misma ducha, con movimientos circulares, y después lo aclaras. Si tienes la piel sensible, con cuidado, debes hacerlo con movimientos más ligeros y suaves.

Y, recuerda, que las pieles maduras requieren una exfoliación periódica, ya que eliminan más lentamente las células muertas.