¿Cómo aprender a correr descalzo?

Descubre los beneficios que puede tener para ti correr descalzo, siempre que lo hagas con adaptación.

Raimundo Conti

¿Cómo aprender a correr descalzo?
¿Cómo aprender a correr descalzo?

Aunque durante muchos años los atletas profesionales han conocido las ventajas de correr descalzo aplicado a su entrenamiento fue aproximadamente en el año 2010 cuando este bum llegó al mundo del corredor popular, popularizándose como una moda que conquistó a miles de adeptos en muy poco tiempo. Es cierto que ahora mismo ese fervor ha pasado, lo cual no quiere decir que correr descalzo (o con zapatillas muy minimalista) sea poco recomendable, siempre y cuando lo hagas de la manera correcta.

La principal razón que popularizó el correr descalzo o con zapatillas minimalistas fue que, sacando de la ecuación la amortiguación de las zapatillas, tu musculatura se fortalecía y podías evitar lesiones. Correr descalzo (o con zapatillas de drop bajo) puede favorecer la pisada natural, pero hay que tener en cuenta que siempre hay que realizarlo con una buena adaptación.

¿QUÉ OCURRE CUANDO CORRES DESCALZO?

La principal diferencia entre correr descalzo o con zapatillas radica en cómo aterriza el pie en el suelo. Cuando corres con zapatillas normalmente aterrizas con el talón, lo que genera una fuerza de hasta tres veces el peso corporal. Esa sobrecarga puede llevar a lesionarte y sufrir desde tendinitis del Aquiles hasta fracturas por estrés traumático a nivel óseo. Cuando corres descalzo (o con zapatillas minimalistas), normalmente aterrizas con la parte media del pie, lo que provoca un impacto menor al caer.

Los teóricos de la carrera minimalista señalan que la amortiguación de las zapatillas convencionales no beneficia en absoluto a nuestros pies, que están sobreprotegidos en todo momento. Si el músculo sabe que cuenta con ese colchón no tiene que trabajar tanto, con lo que se acaba debilitando. El cerebro, de manera instintiva, sabe cómo adaptarse cuando te calzas unas zapatillas minimalistas o caminas descalzo. Sin darte cuenta acortas la zancada, lo que reduce el impacto en el tren inferior, y te obliga a flexionar mucho más las rodillas, caderas y tobillos, lo que te ayuda a aterrizar de un modo más suave.

Sin zapatillas, tus gemelos y tus pies tendrán que trabajar mucho más duro para adaptarse a un tipo de pisada diferente y esa zancada más corta. No es un proceso rápido, si quieres correr de manera minimalista tienes que esperar un tiempo antes de llegar a fortalecer los músculos implicados.

CÓMO EMPEZAR A CORRER DESCALZO

Antes de empezar a correr descalzo no olvides visitar primero al podólogo para asegurarte de que es seguro. No dejes de lado las zapatillas sin tener esto en cuenta:

  1. Poco a poco. Es más fácil que te lesionas si no has trabajado tus músculos de manera adecuada, así que empieza poco a poco. Primero deberías comenzar con los famosos CACOS, que alternan tramos caminando y tramos corriendo (quizá 1 minuto corriendo por cada cinco minutos andando). Repite poco a poco aumentando el tiempo de carrera. Si corres completamente descalzo también notarás cómo se forma callo en tu piel.

  2. ¿Estás seguro? Dependiendo de la superficie por la que corras podrías pisar piedras, cristales o cualquier superficie que dañe tu pie. Es mejor que empieces probando por superficies seguras, como tartán, césped o incluso asfalto. Pero hay modelos de zapatillas minimalistas que podrán ayudarte a la adaptación sin riesgo de lesiones.

  3. No es no. Si sientes dolor o dejas de notar nada en los pies quizá correr descalzo no es para ti. Y si no empiezas poco a poco es posible que te lesiones. Al menor atisbo de dolor, para automáticamente. Y no olvides jamás consultar antes con tu podólogo.

  • Drop: dícese de la diferencia en milímetros entre la altura del talón y la puntera de una zapatilla. Las zapatillas convencionales tienen un drop de unos 8 milímetros, mientras que los modelos que abogan por el correr natural suelen reducir esa distancia hasta 0.