El pie, los gemelos y el sóleo, puede ser, nunca mejor dicho, tu talón de Aquiles. ¡Poténcialos así!

En cada paso, los músculos de la pierna y el pie soportan varias veces tu peso corporal. Junto con el tendón de Aquiles funcionan como un muelle que absorbe y devuelve energía, pero si son débiles, el tobillo se hunde y pierdes impulso al correr.

El pie, los gemelos y el sóleo, puede ser, nunca mejor dicho, tu talón de Aquiles
El pie, los gemelos y el sóleo, puede ser, nunca mejor dicho, tu talón de Aquiles

Quiero añadir gratis Corredor como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.

Activar ahora

Por este motivo es importante dedicar al menos dos sesiones semanales específicas, con ejercicios como los que te mostramos a continuación:

1º Elevaciones de talón con rodilla flexionada, manteniendo 2–3″ arriba (4×8–12)
Elevaciones de talón con rodilla flexionada
Elevaciones de talón con rodilla flexionada Foto: Jordi López
2º Isométricos de gemelos, 5×45″ a RPE 7–8, descanso 2′
Isométricos de gemelos
Isométricos de gemelos Foto: Jordi López
3º Excéntricos en escalón, bajando lento (3×15)
Excéntricos en escalón, bajando lento
Excéntricos en escalón, bajando lento Foto: Jordi López
4º Marcha de puntillas o skipping plantar (3×20 m)
Marcha de puntillas o skipping plantar
Marcha de puntillas o skipping plantar Foto: Jordi López

 

Este trabajo de Pie-Tobillo es el “seguro invisible” del corredor, cuida la rigidez del tendón sin sobrecargarlo y mejora la eficiencia energética sin añadir impacto extra.