Comprar unas zapatillas de trail running ¿Qué, cuánto y dónde?

Con las respuestas a esas tres preguntas podemos llegar una conclusión rápida y eficiente de nuestras necesidades.

El LABORATORIO DE JUAN @10islas1desiert

La elección de zapatillas ¿Qué, cuánto y dónde? @10islas1desiert. Fotografía The North Face®
La elección de zapatillas ¿Qué, cuánto y dónde? @10islas1desiert. Fotografía The North Face®

El equipo de CORREDOR\ sigue trabajando con gran esfuerzo e ilusión para manteneros informados. Si quieres apoyar nuestro periodismo y disfrutar de las ventajas de hacerte prémium, suscríbete a nuestra web aquí (el primer mes es gratuito*).


Hace unos 2.400 años (lustro arriba, lustro abajo), alguien llamado Sófocles, dijo que: "Las decisiones rápidas son decisiones inseguras” ¿Sabías que en nuestro día a día tomamos una media de 35.000 decisiones? Y lo que resulta más sorprendente si cabe, es que el 99% de ellas, se realizan de forma inconsciente, es decir, prácticamente de forma automática, de modo que al final del día, cuando por fin nos tumbamos en la cama para reunirnos con Morfeo, percibimos un peculiar estado de cansancio, fruto de la fatiga que causan esas decisiones, una tras otra, hasta sumar esas 35.000 pequeñas disyuntivas.

Actualmente, cuando necesitamos unas nuevas zapatillas, nos encontramos ante un enorme escaparate, con -en ocasiones- demasiadas alternativas. Como seres humanos presumidos -tampoco vamos a negarlo-, prestamos atención a la estética, y de forma pueril nuestra vista queda fijada en un modelo. Al final, cuando deseamos un producto, estamos visualizándonos con él. Es por ello, que nos llama la atención y nos causa confusión, esa mezcla de admiración y deseo. Ahí, cuando nuestras pupilas se dilatan durante el proceso de contemplación, es cuando podemos tomar una decisión errónea, causada sin remedio, por nuestro cerebro primitivo.

Ante esa situación, ¿qué hacer? Primero, respirar hondo, y si es necesario frotarnos los ojos.... Ahora en serio, primero han de analizarse varios aspectos que suelo sintetizar de este modo: ¿para qué? ¿cuánto? y ¿dónde? Fíjate que con las respuestas a esas tres preguntas podemos llegar una conclusión rápida y eficiente de nuestras necesidades.

MANOS A LA OBRA. Vamos por partes.

¿Para qué? Obvio, aquí hemos de concluir si necesitamos una zapatilla de entreno y/o para competición y por tanto, esa respuesta nos dirigirá hacia unos modelos, y descartará otros. ¿Cuánto? Una pregunta relacionada con la anterior, es decir, ¿vamos a entrenar con ellas? Más concretamente, tendremos que pensar si es para entrenos de calidad o de volumen y en consecuencia, si nuestro modelo va más orientado a buscar unas prestaciones, o a proporcionarnos comodidad durante una cantidad determinada de kilómetros y horas. En función de esta respuesta, tendremos una buena criba.

¿Dónde? Importantísimo. Hemos de determinar a qué tipo de terreno van destinadas, si es para entrenar en una localización habitual, o si la queremos para una competición en un lugar determinado, con una orografía y condiciones climáticas concretas, por ejemplo, si el terreno es rocoso, húmedo, y si el clima es caluroso, o frío y ventoso.

Paso a desarrollar estos 3 aspectos, para proporcionarte una guía rápida y concisa, con el objetivo de que tu decisión sea lo más acertada posible.

1. ANALIZAR NUESTRA NECESIDAD (el "¿para qué")

Cierto, hacer un resumen mental, y de la forma más neutra posible, sin dejarnos llevar por el lado pasional que pueda provocar un modelo (luego ya tendremos la ocasión de añadirla en la lista de candidatas para debatir pros y contras). Es importante entender a qué va a ir destinada nuestra zapatilla, por lo que si buscamos un modelo de entreno, posiblemente deberíamos dar atención a la durabilidad (y por tanto, evitar modelos de competición demasiado ligeros), y a la comodidad, entendido esto en término totalmente subjetivos. Es decir, comodidad no va estrechamente vinculado a cantidad de amortiguación, ya que eso también depende de las características del corredor, como su peso y técnica de carrera. Pero sí es cierto, que de nuevo, lo ideal sería decantarnos por modelos para media o larga distancia, con hormas algo más amplias, en lugar de las zapatillas para kilómetro vertical y demasiado minimalistas que están construidas de forma que su adaptación al pie sea característica prioritaria, para dar más precisión, agilidad, y ligereza.

Por lo tanto, la actividad va a ser la que empiece a determinar nuestra elección. Llegados a este punto, esa primera lista, hemos de enlazarla con un segundo apartado:

2. SABER QUÉ USO VAMOS A DARLE

Este segundo apartado nos servirá para descifrar el "¿cuánto?". Así pues, ¿estamos buscando un modelo orientado a salidas largas e incluso con la intención de acumular kilómetros como preparación para una carrera? Si la respuesta es sí, deberíamos tener en cuenta los aspectos comentados en el apartado anterior, en lo referente a durabilidad, para que nos "llegue" hasta el final de nuestra preparación.

Otra cuestión a considerar sería: ¿va a ser un modelo destinado únicamente a la competición? En caso afirmativo, entonces se abre otra bifurcación en nuestro listado, y es el relacionado con la distancia. Jamás será igual un modelo destinado a una ultra, si vamos únicamente a completarla, que si vamos a disputarla y/o mejorar los tiempos de una anterior participación. Estaremos hablando de modelos diferentes, con enfoques no necesariamente opuestos, pero que sí ofrecen ciertos matices.

Fíjate que hay marcas que ofrecen productos aparentemente similares, enfocados a estos dos aspectos, por ejemplo: Salomon nos ofrecía la antigua S/ LAB Ultra 2 para competir en ultratrail, buscando la performance, y por otro lado, la Ultra Pro (con una clara inspiración estética), para ese público que no se plantea buscar las primeras posiciones. Otro ejemplo es La Sportiva: la Jackal, está destinada a ritmos altos en larga distancia preferiblemente en competición, y la Karacal como zapatilla de entreno, o complementaria. Ambos modelos, no obstante, tienen una estética casi idéntica.

¿Ves? Se pueden tener diversas necesidades, y cubrirlas con un grado altísimo de especificidad. Para finalizar, nos queda el último apartado de nuestro diagrama mental:

3. ¿DÓNDE VAMOS A UTILIZAR NUESTRAS ZAPATILLAS?

Un apartado importantísimo, porque los dos anteriores han podido llevarnos en una dirección, y sin embargo, cuando tomamos conciencia del lugar de uso, vemos que debemos replantear nuestra peculiar lista de opciones. Por ejemplo, si nuestro objetivo es participar en la famosa Zegama-Aizkorri, donde es habitual encontrar barro en su recorrido, tendremos en cuenta el diseño de la suela, y necesitaremos que el taco sea alto y espaciado para poder evacuar el barro de la forma más rápida posible y pondríamos como ejemplo, La Sportiva Mutant, o la gama Mudclaw de INOV-8.

Si por el contrario, nuestra carrera es Marathon des Sables, nos interesa buscar una suela con un diseño compacto y tacos bajos, con la mayor superficie de contacto posible, para no hundirnos en las dunas (efecto raquetas de nieve), como por ejemplo, los modelos de Hoka o la Brooks Caldera 5, donde además sus elevados perfiles, harán que sea más difícil que la arena sobrepase la polaina.

Un tercer ejemplo; si entrenamos en terreno volcánico o muy agresivo como en La Palma, o nuestro objetivo es correr Transvulcania, primaremos un taco no excesivamente blando, y perfil medio. Aquí priorizaremos durabilidad y la tracción sobre zonas de arena volcánica.

En definitiva, hay tantas zapatillas como corredores y necesidades. Del tino en nuestra decisión, dependerá en parte, el éxito en nuestra carrera. ¡Suerte! 


 

Los mejores vídeos