¿Son las zapatillas con placa de carbono sólo para los elegidos? ¿Pueden llegar a perjudicarte?

Las zapatillas con placa, de carbono o no, se han convertido en objeto más codiciado para cualquier corredor. Nunca en la industria habíamos visto una tecnología que funcionase de manera tan evidente y lo mejor es que no solo ha triunfado entre la élite sino también en populares. Pese a la evidencia de los números desde el inicio ha estado sobre la mesa el debate sobre si las placas eran solo para la élite o sus beneficios se podían extrapolar a los corredores populares. Veámoslo

Fernando Chacón, gerente de Als Sport Shop Sevilla. (www.alssport.es)

¿Son las zapatillas con placa de carbono sólo para los elegidos? ¿Pueden llegar a perjudicarte?
¿Son las zapatillas con placa de carbono sólo para los elegidos? ¿Pueden llegar a perjudicarte?

Como bien sabréis las zapatillas con placa de carbono nacieron por la obsesión de llevar al ser humano a bajar por primera vez de las dos horas en maratón, cosa que se consiguió con algunos matices. Todo este preámbulo podría indicar que las zapatillas con placa en efecto son para un minoritario grupo de elegidos pero como os contaba llegó la sorpresa, de repente los populares también corrían más. Al principio se creyó que la mejora de marcas medias correspondían a atletas populares de cierto nivel que por su destreza biomecánica se podían comparar a la élite pero nada más lejos.

Revisando números vieron que las mejoras más notorias llegaban desde los corredores más lentos. Como respuesta rápida muchos intuimos que en buena lógica si la mejora de un 4% en el rendimiento que prometían las zapatillas era una constante independientemente del nivel del atleta la mejora serían cuantitativamente más notoria cuanto más lento fuera el corredor. Más allá de la lógica matemática alguien utilizó la biomecánica para hacer una afirmación aplastante “hacer más eficiente a alguien que ya prácticamente es perfecto es muy complicado, mejorar a quien tiene mucho déficit es simple”. De nuevo había que fijarse en los números y se observó que los corredores de menor nivel incluso superaban ese 4% de mejoría e incluso alguno se situaba en el 7-8%, una barbaridad. Para rizar el rizo si nos fijamos en el Eliud Kipchoge, el paradigma de la eficiencia biomecánica en maratón, él ni siquiera había obtenido ese 4% de mejora pues antes de las zapatillas de placa corría en 2:03 y a posteriori “tan solo” consiguió correr en 2:01.

LA REGLA DE MARTÍN FIZ
Recuerdo que hace muchos años hablaba con el bueno de Martín sobre si debutar en maratón o no. El vitoriano, que algo sabe, me dijo “en el cuerpo tienes siete maratones buenas, tú verás cuándo las haces”. Como buen aficionado a la estadística fui corriendo a comprobar cuántas buenas maratones hacían los profesionales y la predicción no fallaba, siete buenas y declive. A lo sumo conseguí encontrar nueve maratones buenas en atletas superclase pero nada comparado con las 19 maratones en las que Eliud Kipchoge ha rendido bien. Más allá también comenzamos a ver que las carreras profesionales de muchos maratonianos se alargaban por número de pruebas y edad de los sujetos. Parece pues que las zapatillas con placa no solo hacían correr más sino que también protegían más lo que permitía alargar las carreras profesionales. Saliendo de la élite, y esto lo sé por experiencia, los corredores populares conseguían mantener el nivel con el paso de los años. Parecía un milagro, todos corríamos más y durante más años.

COMIENZAN LAS SOMBRAS, LESIONES IMPROPIAS
Todo parecía idílico pero tan buenas eran que acabamos haciendo bueno aquel refrán de “tanto va el cántaro a la fuente que acabó reventando” Muchos corredores se volvieron adictos a las placas y las utilizaban para algo más de lo que fueron concebidas, competir. El uso de zapatillas con placa conlleva riesgos pues tanto asisten al pie que acaban por debilitarlo al extremo así como las amortiguaciones demasiado blandas convertían las zapatillas en todo un desafío para los estabilizadores. Como era de esperar llegaron las lesiones de multitud de corredores y entonces, costumbre muy nuestra, fuimos corriendo a aseverar que las zapatillas con placa eran poco menos que el demonio.

DEPENDE, SIEMPRE DEPENDE
Llegaron multitud de voces que afirmaban que las zapatillas de placa eran para correr a tal o cual velocidad y era curioso porque además de no haber consenso siempre eran velocidades que el experto en cuestión consideraba rápido. Si te hablaba un élite eran para ir a 3.00 min/km y si te lo hacía un popular eran para ir por debajo de 4.30 min/km. La respuesta es que ninguno de los dos lleva razón pues la idoneidad de una zapatilla no depende del ritmo sino de las percepción de esfuerzo y la biomecánica del corredor. Seguramente un atleta popular tenga que ponerse una zapatilla de competición para ir a 3.45 min/km y un élite para eso se ponga una zapatilla de entrenamiento de cierto empaque, cuestión de esfuerzo no de velocidad.

A continuación te explico en qué debes fijarte para escoger bien tu zapatilla con placa y si así lo haces y le das el uso que debes, competición y series en exclusiva, verás cómo no hay lesiones y en efecto mejoras tus marcas. Atento porque las claves son estas:

Biomecánica propia:
Siempre que se va a elegir una zapatilla hay que conocer quién las va a llevar y como os digo importa más su técnica de carrera que sus marcas. Observa si eres pronador o neutro, si entras apoyando el talón primero o mantienes el pie correctamente alineado con la cadera, etc.

Amortiguación de la zapatilla:
Pongo esto porque no son pocos los que piensan que se van a lesionar por falta de amortiguación cuando precisamente las zapatillas con placa suelen tener amortiguaciones muy, muy generosas así pues no es algo en lo que te debas fijar en exceso.

Estabilidad de la zapatilla:
Aquí sí que tienes que poner mucha atención porque muchas zapatillas de placa adolecen de una estabilidad muy pobre que no solo te van lesionar sino que te harán perder eficiencia…sería paradójico que te gastaras 300 euros en una zapatilla para correr más y acabar yendo más lento porque llevas el maléolo tocando el suelo.

Chasis de la zapatilla:
Cuidado que aquí viene la otra trampa mortal de las zapatillas con placa. Dependiendo de tu biomecánica deberás fijarte muy bien en los siguientes aspectos
1/ Anchura del talón, sobre todo si entras con éste, o si vas a correr distancias muy largas donde, pese a tener buena técnica, probablemente acabes retrasando los apoyos por la fatiga.

2/ Rocket o repunte de la puntera. Cierto es que cuanto más marcado y temprano comienza la zapatilla es más eficiente pero también es cierto que se vuelve mucho más exigente a nivel de técnica con lo que tienes que calcular cuánto tiempo aguantas corriendo en la posición que te pide la zapatilla.

Tacto de la amortiguación:
Aunque tu zapatilla pueda parecer estable y el chasis te resulte cómodo tienes que fijarte en la amortiguación ya que si es demasiado blanda hay peligro de que todo cambie con el paso de los kilómetros. No es una relación lineal pero desde luego hay que tenerlo en cuenta.

NO TODAS SON IGUALES
Ya sabéis que nunca rehúyo de la polémica pero siempre, siempre os justifico lo que digo asi que vamos a ver casos de zapatillas que son diametralmente opuestas aunque se las meta en el mismo saco. No hablo de mejores ni peores sino distintas, tú escoges la que quieras:

Adidas Adizero Pro 4:
Gran zapatilla, no cabe duda, pero trae un rocket muy adelantado y acentuado lo que hace que sea muy exigente a nivel técnico aunque en la zona de los metatarsos es muy estable. Para sacarle partido tienes que afinar muy bien cuánto tiempo aguantas en la postura que te exige. Para la gran mayoría y/o distancias largas sinceramente me iría a por las Prime X, una zapatilla olvidada pero que pide mucho menos y permite una economía de carrera bestial.

Adidas Adizero Adios Pro 4
Adidas Adizero Adios Pro 4

Asics Metaspeed:
Otro misil, cierto, de mis favoritas pero otra que no es fácil de llevar por la rigidez de su placa, extrema, porque el talón es estrecho y porque pide mucha palanca a los pies. Probablemente son de las tres mejores zapatillas con placa de carbono en términos de rendimiento bruto pero al igual que la anterior tenemos que medir muy bien si estamos a la altura. Lo bueno es que en Asics sobran alternativas más benévolas como la Magic Speed, Sonicblast e incluso la Megablast que no lleva placa pero corre muchísimo.

Asics Metaspeed
Asics Metaspeed

Hoka Cielo X2:
No podría faltar en este artículo el ejemplo de la Cielo X2, la zapatilla más radical del mercado. Corre mucho y es eficiente, eso sobre el papel, pero en la práctica para la mayoría es del todo imposible sacarle partido más allá de unos cuantos kilómetros, los que seas capaz de aguantar prácticamente de puntillas. Es una zapatilla que no solo tiene un rocket muy adelantado y elevado sino que además lo tiene también en el talón y para colmo es estrecha de medio pie para atrás. El resultado es que no hay apoyo posible de medio pie hacia detrás y eso es mucha fatiga en los soleos para la mayoría. Por suerte en casa tenemos dos opciones mucho más amables y con gran rendimiento como la Rocket X3 o la Mach X3 que son realmente fáciles de llevar.

Hoka cielo
Hoka Cielo X2


Puma Fast R Nitro V3:
Sin miramientos puedo decir que la Fast R Nitro es la zapatilla con el rendimiento bruto más excelso que hay en el mercado. Como todas tiene su contrapartida y es que la posición a la que obliga a correr es realmente exigente. Al igual que la Adizero Adios Pro o las Metaspeed el talón no es precisamente amigable con lo que conviene evitarlo. Al igual que en todas las marcas hay una alternativa más amable, la Deviate Nitro Elite, que es una zapatilla realmente amable con el corredor y que también corre lo suyo.

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Puma Fast R Nitro V3



Saucony Endorphin Elite V2:
En este caso hablamos de la cuarta zapatilla que más rendimiento ofrece. Tiene una ventaja con respecto a sus rivales y es que el chasis no es tan exigente pero también una amortiguación excesivamente blanda que puede generar mucha fatiga en los tendones. Como siempre Saucony ofrece varias alternativas que además son de las mejores en cuanto a equilibrio entre rendimiento y protección como la Endorphin Pro 4 o la Endorphin Speed 5.

Saucony Endorphin Elite V2
Saucony Endorphin Elite V2



Podría seguir poniendo ejemplos, uno por marca, pero he escogido estas cuatro porque son el paradigma de zapatillas que, corren mucho, no son para todos y sobre todo tienen alternativas en la misma marca que son mucho más aptas para la mayoría. Las zapatillas con placa son lo mejor que le ha pasado a la industria en mucho tiempo pero como siempre hay que tener los conocimientos para escoger bien.