El camino de Fiz hacia la gloria: EL GRAN DÍA

Martín Fiz relata en primera persona los momentos vividos durante el Campeonato de Europa de maratón en Helsinki 1994.
Martín Fiz -
El camino de Fiz hacia la gloria: EL GRAN DÍA
El abrazo que pasó a la historia entre Martín Fiz, Diego García y Alberto Juzdado | Miguelez

Y llegó el día.

Ese 14 de agosto al igual que hice durante la semana anterior al Campeonato de Europa mantuve el mismo ritual. A las 6:30 AM me despierto, bostezo y me vuelvo a dar la vuelta, me pongo boca abajo y me tapo por completo. No quiero levantarme. Durante 15 segundos, y con el dedo índice, aprieto el cuello para tomarme el pulso y en ese momento mi corazón (pum-pum-pum...) late 42 veces por minuto, una frecuencia cardiaca que es cuatro palpitaciones más de las que venía teniendo habitualmente, un dato que me indicaba que algo estaba sucediendo.

Me levanto y directo al baño, allí miro mi careto en el espejo y veo unos ojos muy ojerosos que aun a pesar de que durante la noche me había desvelado en varias ocasiones, creo que he descansado y dormido lo suficiente para afrontar los 42.195 metros. ¡Bien! Optimista siempre. Vuelvo a echarme agua muy fría sobre la cara, levanto la cabeza y vuelvo a mirarme en el espejo. ¡Joder! ¡Estoy cagao, acojonado!

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En el hall de la Villa Olímpica me están esperando Diego y Alberto para ir al desayuno:

  • Queso con membrillo, yogurt con cereales, un par de galletas y un café americano.

Volvemos a nuestras habitaciones y muy meticulosamente preparo el material de competición. Reviso la mochila, no falta nada y vuelvo a revisarla. Voy al baño con el fin de que el sistema digestivo y el vientre mantengan al estómago sin hinchazones. Me tumbo en la cama y con los brazos entrelazando mi cerviz, mirada al techo, comienzo a visualizar cómo puede ir la carrera. Me tomo el pulso y esta vez está en 48 ppm. Cojo la mochila, me santiguo y salgo por la puerta para dirigirme al bus que me llevará al Estadio Olímpico. El bus lo compartimos con atletas de diferentes selecciones, el silencio es como si fuéramos en busca de una muerte o... la gloria. ¡SSSSSSSH! SILENCIO.

La carrera comienza a las 9:30, el termómetro ya marca los 20ºC y 80% de humedad. ¡Vamos a sufrir! Bebo agua, bebo sin ganas pero bebo porque sé que todo lo que beba será poco.

9:30h. A las órdenes del juez de salida. ¡¡¡¡LISTOS!!!!! Pistoletazo de salida y una decena de atletas corren dispuestos a dar tres vueltas por un mismo recorrido. Más de 50.000 aficionados abarrotan las calles de Helsinki para ver a unos cadáveres corriendo. Todo va en orden, mucho miedo a posibles desfallecimientos. Al paso por el kilómetro 15 empieza el espectáculo, el alemán Kurt Stenzel cambia de ritmo pero más que pólvora es un disparo de fogueo. El grupo le absorbe inmediatamente. La temperatura sube hasta los 23º C. Y sigo corriendo y continúo bebiendo.

Al paso por la media maraton (1:06:08) los favoritos lideran la carrera: Antonio Pinto (Portugal), Richard Nerurkar (GBR)... y los tres españoles: García, Juzdado y Fiz. Dejamos hacer a los que tienen menos opciones para conseguir las medallas, esperamos nuestro momento y además somos sabedores de que ese calor húmedo e incesante que están respirando hará que la carrera sea de las llamadas «carrera por eliminación».

A la hora y quince minutos, en el kilómetro 24, Antonio Rodrigues (Portugal) intenta escaparse pero un servidor, que no quiere sorpresas, sale tras de él; no dejo que nadie se escape, atrapo a Rodrigues, miro hacia atrás y espero a mis compis. Los miembros del equipo español están atentos y muy concentrados y salen a todo lo que se mueve.‬

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El ataque que determinó el desenlace se produjo en el kilómetro 31. Diego da un fuerte cambio de ritmo y sólo Juzdado y el que escribe somos capaces de aguantarlo. Los portugueses Pinto y Rodrigues lo intentan pero pierden metros y posiciones. ¡SEÑORES! Llega el momento para el entendimiento y sólo con la mirada lo decimos todo. Los relevos entre uno y otros suceden con fluidez, pero siempre hay un hombre que es más generoso: Diego Garcia.

El inglés Richard Nerurkar viene muy fuerte, se coloca a veinte segundos y en el km 33 se nos acerca a 6 segundos, pero aun a pesar de la cercanía del inglés, nosotros seguimos en nuestro empeño: queremos el TRIPLETE.

A partir del kilómetro 38 el encargado de asumir la orquesta sinfónica de Carros de Fuego es el menda, avivo el ritmo y Juzdado se queda atrás y, más adelante, Diego empieza a ceder. El temor de Diego y el mío es que Juzdado desfallezca y pierda el bronce.

Gano la carrera, miro hacia atrás y... ¡¡¡¡¡Joderrrr!!! Chiribitean los ojos, llega Diego y nos fundimos en un abrazo y vuelvo a mirar hacia atrás; diviso, señaló y comento: “viene el potro, viene Alberto”. Diego en pie y yo de rodillas esperamos la llegada de Alberto.

¡¡¡Hostias!!! Somos los campeones. Entre barco y barco, atún al saco. Otro eligió repartir pasteles y huevos para poder equiparse y un tercero pintaba y decoraba figuras de escayola para poder sobrevivir. Y qué cojones... Sin romper un plato: ¡¡¡CAMPEONES, CAMPEONES!!!

Sollozos...

El camino de Fiz hacia la gloria: EL GRAN DÍA

El momento en que alcanzaron la gloria | Miguelez
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  • Diego: Martintxo, txapeldunes...
  • Martín: Cagüen tu... madre. ¡CAMPEONES!
  • Alberto: Me habéis recibido como si hubiera ganado... Somos tres en uno: ¡CAMPEONES!

Somos los Tres Mosqueteros.

A la salida del Estadio siguió la fiesta. Allí nos esperaban Santi Perez (entrenador de Diego), Xabier Leibar (médico de la RFEA), el periodista del Diario Vasco Antxon Blanco y Dionisio Alonso (Entrenador de Alberto) y a mí sólo me esperaba la GLORIA. Brindamos con cava y lo sirvieron con vasos de plásticos. Aunque Diego se quejaba que estaba calentorro, nos supo a GLORIA.

Fue algo indescriptible. ¡Joder! Esto es un sueño. ¡¡¡DESPIERTA!!! Un sueño que se cumplió, se hizo realidad.

El colofón vino una vez afeitados y acicalados, uno de los más grande (por no decir el más grande) del maratón mundial, EMIL ZATOPEK, nos hizo entrega de las medallas. ¡¡¡¡OLÉ!!!

  1. Martín Fiz (España), 2.10.31.
  2. Diego Garcia (España) 2.10.46.
  3. Alberto Juzdado España) 2.11.18.

25 años después, sin el cuerpo pero con el alma de Diego Garcia, con la firmeza de Alberto Juzdado y con lo que mi cuerpo y mi mente aguanten la imagen sigue viva, siempre viva. Hasta el fin y el más allá seguirá: VIVA.

Y esta es la respuesta a la pregunta que nos lanzaron.

  • ¿Cómo un pescador de atunes, un pintor de figuras de escayolas y un repartidor de huevos y pasteles son los nuevos campeones de Europa?
  • Simplemente, capacidad para adaptarse a cualquier profesión significa capacidad para adaptarse a cualquier situación. Y una tolerancia al dolor infinita.

LOS MOMENTOS DECISIVOS DE LA CARRERA

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