Orlando Ortega: “Nunca perdí la esperanza de volver a correr fuerte“

El subcampeón olímpico de los 110 metros vallas en Río 2016 asegura que ha recuperado la ilusión en los entrenamientos y que confía plenamente en su nuevo entrenador, el chipriota Antonis Giannoulakis, para estar al cien por cien en el Mundial de Doha.
Conxi Mollà -
Orlando Ortega: “Nunca perdí la esperanza de volver a correr fuerte“
Orlando Ortega durante la semifinal del Campeonato de Europa de Berlín | Sportmedia

La decepción del cuarto puesto obtenido en los Europeos de pista cubierta disputados el pasado marzo en Glasgow llevó a Orlando Ortega (Artemisa, Cuba, 27 años), a tomar una decisión drástica. A solo seis meses de la cita más importante del año, el Mundial de Doha, rompe con su padre, Orlando Ortega, con quien obtuvo los mejores resultados de su carrera deportiva y se marcha a Nicosia con el grupo de Antonis Giannoulakis, el preparador de su amigo y rival Milan Trajkovic, oro europeo en Glasgow. Con él asegura haber recuperado la confianza y la ilusión por levantarse cada día a entrenar, después de un 2018 cargado de dudas y aquejado por una falta de apoyo que lo arrastró a la soledad y a ver en juego su carrera deportiva. Ahora, cuatro meses después, Ortega vuelve a brillar en la Liga de Diamante de la IAAF. Tras un prestigioso triunfo en Stanford (Estados Unidos), donde se impuso al campeón olímpico de Río, el jamaicano Omar McLeod, Ortega ganó el mitin de Lausana (Suiza) con 13,05s, dejando atrás a los estadounidenses más rápidos del momento y volviendo a sus mejores registros en dos años.

Pregunta: Hacía dos años que no corría tan rápido, ¿ha recuperado en Chipre el hambre que buscaba?

Completamente… Después de competir en Boston [16 de junio], pasé dos semanas con mi madre, mis hermanos y mi abuela en Florida y eso me ayudó mucho. Llegué muy relajado y feliz a Stanford. Cuando la mente está tranquila y fresca y los entrenamientos van bien ayuda mucho. No teníamos previsto competir en Stanford pero fue una buena decisión porque nos dio un extra para llegar mucho mejor a Lausana.

Respuesta: ¿Por qué rompió con su padre?

Son decisiones que toma cada atleta. Todo tiene su momento, su principio y su final. No me arrepiento. Todos los atletas han cambiado de entrenador alguna vez en su vida. No hay por qué darle tanta repercusión. Lo que he hecho era lo mejor para mi carrera deportiva. Profesionalmente he dado un paso muy grande, estoy aprendiendo mucho de este momento y de las circunstancias.

P. ¿Cómo han sido estos meses de entrenamiento? ¿Cómo le han acogido en Chipre?

R. Me han acogido muy bien. Entreno con un grupo muy joven: 3 chicas y 3 chicos. Vallista solo es Milan, los demás son velocistas, de 100, 200 y 400 metros. Los entrenamientos que estamos haciendo son exigentes, pero tenemos tiempo para charlar y reírnos. He hecho muchas amistades.

La diferencia es que ahora estoy más concentrado, sé lo que quiero y por lo que estoy luchando.

P. ¿Dónde vive?

Vivo en un apartamento en las afueras de Nicosia, en Lárnaca, donde está el aeropuerto. Es mucho más bonito [que el centro], tiene zona de playa y el clima es semejante al de Valencia, me siento como en casa. Mi entrenador me recoge todos los días para ir a entrenar, estoy buscando un coche pero hasta ahora me ha estado llevando él. Milan vive más cerca de la pista y va por su cuenta. Los primeros meses, si teníamos que ir a algún sitio me recogía también Milan.

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R. ¿Dónde está la pista donde entrenan?

Hay dos. Una es la del club de fútbol APOEL, uno de los mejores clubes de aquí de Chipre, ha competido contra el Madrid, en la Champions… Este club de fútbol tiene la pista justo al lado. A veces entrenamos ahí y otros días vamos a otra pista que está cerca de la universidad y que es mejor para entrenar. Es nueva y tiene un tartán más suave, no es Mondo, pero está muy bien.

P. ¿Qué cambios ha hecho con Antonis Giannoulakis respecto a la preparación que siguió hasta ahora con su padre?

R. La diferencia es que ahora estoy más concentrado, sé lo que quiero y por lo que estoy luchando, sin preocuparme ni estar presionado.

P. ¿Cómo trabaja esa concentración?

R. Mi entrenador me pide que al entrenar y competir piense solo en vivir y disfrutar el momento y que todo lo demás pase a un segundo plano. Por ejemplo, antes de una competencia me la pasaba jugando a la Play. Ahora, en lugar de eso, me pongo vídeos de mis carreras o visualizo la competencia, lo que quiero hacer en la primera parte, en la segunda, entre vallas, qué objetivo quiero lograr… E intento trasladarlo luego a la carrera. Es jugar mucho con la mente. Y todo que sea lo más positivo posible. Estos últimos meses he optado por llevar mi mente a un nivel de positividad, pensar siempre que sí se puede lograr.

P. ¿Cómo ha mejorado su entrenamiento?

R. Hemos estado trabajando mucho la arrancada, la velocidad… El objetivo es llevar todo –técnica, velocidad, fuerza y potencia– a un mismo plano y que salga todo en la carrera. ¿En qué he mejorado? Eso lo dirá la pista. Lo que sé es que he dado un paso adelante. He mejorado sobre todo la fuerza y la técnica en determinados ejercicios. En el gimnasio he hecho ejercicios que no había hecho nunca antes y los estoy haciendo bien, también los multisaltos. He intentado dar lo mejor para que estemos bien Milan y yo. Cuando uno está decaído, el otro le hace un chiste… Siempre intentamos motivarnos. Milan es alguien que siempre lleva una sonrisa, que ríe mucho, hace bromas… Nos hemos entendido muy bien dentro y fuera de la pista.

La clave ha sido ir compitiendo, sin desesperarme, con tranquilidad, paciencia y que los tiempos salgan solos.

P. ¿Cómo se siente sobre las vallas ahora que ha entrado ya en la etapa competitiva?

R. Los resultados lo han dicho, han salido bastante bien. En Shanghái empezamos no flojos pero… ahí. Hice 13,28s, luego 13,27s… Lo que más me ha gustado es que los tiempos han sidos muy constantes, he estado entre 13,28s y 13,24s. Eso ha sido muy importante para bajar de 13,05s en Lausana. Me siento muy motivado y con ganas de trabajar. El cambio [de la preparación específica] a la rapidez [de la etapa competitiva] ha sido bastante bueno. No ha sido rápido, sino progresivo. La clave ha sido ir compitiendo, sin desesperarme, con tranquilidad, paciencia y que los tiempos salgan solos. Sé que tengo mucho por dar todavía.

Orlando Ortega: “Nunca perdí la esperanza de volver a correr fuerte“

Orlando Ortega en el Meeting en Pista Cubierta de Madrid | Félix Sánchez
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P. Asegura que la confianza con Antonis Giannoulakis está siendo fundamental. ¿Cómo ha sido esa relación personal con su entrenador?

R. Ha sido muy buena. Hemos viajado juntos a las competencias. Él estuvo en Florida conmigo y con mi familia y yo he estado comiendo con él en su casa y he conocido a su familia. Estas pequeñas cosas han hecho que la relación crezca cada día un poco más y nos sintamos más confiados el uno en el otro. Él sabe que es parte de mi familia. Esto es una familia. En el grupo nos ayudamos todos mutuamente y todos estamos luchando por un mismo objetivo, que es llegar fuertes al campeonato mundial.

P. ¿Entrenar en grupo le ha devuelto ese apoyo que le faltó en esa etapa de soledad?

R. En el atletismo siempre he tenido un gran apoyo de toda mi familia, empezando por mi padre, mi madres, mis abuelos, hermanos… Nunca me he sentido solo, pero es cierto que entrenar solo, que es una cosa muy diferente, te brinda inseguridad porque no tienes ese margen para compararte y saber cómo puedes estar en algunos planos del entrenamiento. Eso es lo que más me ha aportado este nuevo grupo. Confío plenamente en todo el trabajo que estamos haciendo y los resultados se están viendo. Ahora hay que esperar porque la temporada apenas está empezando y no hay nada escrito. Luego, los tiempos salen solos. Pero tengo claro lo que quiero y estoy seguro de que mi entrenador comparte mi objetivo y esa gran visión.

Lo que más desearía ahora es mejorar esos 12,94s [su mejor marca personal], pero no me obsesiona.

P. ¿Cuál es esa gran visión?

R. Ganar el Campeonato Mundial y los Juegos Olímpicos. Ese es mi gran objetivo.

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P. ¿Y el récord del mundo, esos 12,80s de Aries Merritt?

Ese hambre siempre va a estar y más ahora que he vuelto a recuperar esa energía y ese deseo de correr, luchar, dar lo mejor de mí en cada entrenamiento y cada competencia. Nunca perdí la confianza de volver a correr fuerte, soy un atleta muy luchador y competitivo, conmigo hay que correr siempre hasta la meta. Que las cosas no han salido como todos esperábamos, pues sí, en la vida siempre hay un bache, pero tenemos que decidir si nos quedamos ahí o salimos de él. Lo que más desearía ahora es mejorar esos 12,94s [su mejor marca personal], pero no me obsesiona.

P. Cuando logró su mejor marca de siempre, aquellos 12,94s de París en 2015 todavía como cubano, dijo que no tenía ni idea del crono al cruzar la meta, que solo quería demostrar que era el mejor… ¿Le ha hecho Glasgow recuperar esa obsesión sana por demostrarle al mundo en lo que es capaz de correr?

R. No, creo que era un objetivo erróneo. Al final me di cuenta de que no tengo nada que demostrarle a nadie, únicamente a mí mismo. Me he enfocado mucho en los últimos años en querer demostrar lo de mejor de mí para que España o muchas personas reconocieran mi trabajo pero eso es algo muy complicado de conseguir… Yo sé lo que valgo, mi familia y los que están cerca saben lo que puedo llegar a dar. Ahora solo quiero disfrutar, del entrenamiento y de las competencias. Antes quería demostrarlo todo pero uno de cansa de querer dar y dar y que no se vea recompensado tu trabajo, todo lo que has hecho. Lo que piense otra gente no me importa. Estoy enfocado únicamente en mi entrenamiento, en dar lo mejor de mí en la pista y seguir siendo yo. Lo que más ha cambiado es eso: mi visión es otra y mis objetivos también.

P. ¿Este año, viendo lo fuertes e igualados que llegan y con los estadounidenses tan rápidos como Daniel Roberts y Grant Holloway, va a ser decisiva la velocidad en esos últimos metros de carrera?

R. En la vallas no hay nada decisivo hasta que no se pase la meta. Estos muchachos tienen un gran potencial, están corriendo muy, muy bien los dos. He podido correr con uno [Daniel Roberts, en Lausana] y me encantaría tener la oportunidad de correr con Holloway… o con todos a la vez [se emociona]. Al final, tarde o temprano nos vamos a encontrar todos y vamos a estar compartiendo la misma carrera y la misma pista. Los he seguido mucho a los dos en las ligas universitarias. Me parecen extremadamente buenos, creo que van a dar mucho de qué hablar y eso es bueno porque me han brindado mucha motivación a la hora de entrenar y sacar lo mejor de mí, porque sé que estos muchachos vienen sin respetar a nadie…

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