Correr y atletismo: mundos diferentes

"El deporte oficial del atletismo es algo diferente al correr, a lo que hacéis vosotros, a lo que motiva el que esta revista exista", opina Antonio Alix.

Kipruto después de ganar el título mundial de 3.000 metros obstáculos | Sportmedia
Kipruto después de ganar el título mundial de 3.000 metros obstáculos | Sportmedia

Escribo esto durante la semana en la que se disputa el Campeonato del Mundo de Atletismo en Doha, el cual estoy viendo en el canal Teledeporte no solo como espectador sino también con interés profesional. Por desgracia el canal en el que comento -Eurosport- no está emitiendo este evento (que el canal tenga o no los derechos es algo que un simple comentarista no controla) pero como lo ha hecho con los anteriores y espero que lo haga con los sucesivos -además de los JJOO Tokio- verlo forma parte de mi trabajo.

Como estaba cantado, en las gradas del espectacular estadio catarí apenas hay público. Si quitas la grada de prensa y la de miembros de los equipos nacionales, el resto está casi vacío. Tanto que la propia organización ha decorado toda la grada superior con lonas de colores para que al menos no se vean los asientos. Entre el escaso público lo que llama la atención la gran cantidad de hombres (mujeres hay muy pocas ahí) de Kenia y Etiopía. Pero no porque hayan venido de sus países -los dominadores clásicos en las carreras de fondo- a seguir el campeonato, sino porque son albañiles que viven en Catar trabajando en la construcción de rascacielos. Se supone que la organización les habrá conseguido entradas a buen precio para que hay bullicio en las grada; y de hecho lo hay porque animan como si fuese un partido de fútbol. Pero en definitiva, el clásico público aficionado al atletismo que acude a los grandes eventos brilla por su ausencia en este campeonato. Ni las fechas (lo habitual de los grandes eventos de atletismo es mediados de agosto) ni la ubicación lo propician, ya que poco atractivo puede tener un viaje con familia y amigos a un sitio donde poco hay que ver aparte de las competiciones. Pero ya se sabe lo que mueve el mundo y poderosas razones habrá para que el campeonato se otorgase a Doha.

Ni son parecidos los tipos de atletas ni la manera de entrenar. Están en la misma federación y comparten campeonatos, pero son deportes bien diferentes.

En fin que dejando aparte el hecho de la ubicación y fecha del campeonato, vuelve a quedar patente que el deporte oficial del atletismo es algo diferente al correr, a lo que hacéis vosotros, a lo que motiva el que esta revista exista. En el atletismo hay eventos que son “de correr", pero también los hay “de saltar" o “de lanzar". Eventos que forman parte del gran concepto de atletismo porque de toda la vida ha sido así, pero que poco tienen que ver entre ellos. Ni son parecidos los tipos de atletas ni la manera de entrenar. Están en la misma federación y comparten campeonatos, pero son deportes bien diferentes. Y entre los de correr, solo los de fondo suponen algo similar a lo que hace el corredor popular: 5.000, 10.000 y maratón. Incluso diría que solo el maratón (medio maratón no hay en los campeonatos del mundo al aire libre) puede llamar la atención por celebrarse en la calle y tener las referencias de los kilómetros que todo corredor conoce.

Correr y atletismo: mundos diferentes

Armand Duplantis durante el Campeonato del Mundo de Doha | Sportmedia

Pero resulta que uno de los maratones más prestigiosos -por participación y nivel- del mundo, Berlín, se ha disputado coincidiendo con el campeonato. Y dado lo espectacular que fue -Bekele a punto de batir el récord- se ha hablado mucho más de este maratón que el de los maratones del campeonato; de los que lo más reseñable ha sido el horario nocturno, el calor y el que hayan sido casi más carreras de supervivencia que a tope. En los que atletas de poco nivel en cuanto a marcas pueden conseguir un gran resultado si compiten con calma, con sangre fría en un ambiente tan caliente; a la espera de que los que tienen mejor marca que ellos acaben fundidos. Es decir con la táctica del gran García Bragado en los 50km Marcha que tan buenos frutos le está dando a su avanzada edad y gran experiencia.

Puede que esa sencillez de sus carreras y concursos en los que es el cronómetro o el metro la que decide es lo que le da su pureza pero a su vez le frena para ser un deporte con relevancia para el gran público.

El seguimiento de los grandes eventos supone una gran diferencia con respecto al otro deporte popular de fondo en auge actualmente, el ciclismo. La gran mayoría de ciclistas aficionados siguen con devoción las grandes competiciones, tanto por televisión como acudiendo a las cunetas de la clásicas y etapas de las vueltas. Están al tanto de toda la temporada y del material que usan los ciclistas. Si acaso de esto último hay ahora más repercusión que antes, gracias a la última generación de zapatillas con placa de carbono en la mediasuela. Pero la repercusión del atletismo en general -excepto en casos puntuales de algún récord, que haya algún atleta muy famoso (y con Bolt retirado ya no lo hay) o por temas extradeportivos (incidentes como el que ha perjudicado a Orlando Ortega en 110 Vallas) o dopaje -sigue siendo escasa y no va para nada en paralelo al auge de practicantes -que compitan o no- y carreras que hay en todo el mundo. El atletismo oficial sigue siendo -con las lógicas evoluciones como cualquier deporte en el material, la tecnología de mediciones y de transmisión- muy similar al de hace 100 años, cuando los de Carros de Fuego. Y así seguirá, porque puede que esa sencillez de sus carreras y concursos en los que es el cronómetro o el metro el que decide es lo que le da su pureza pero a su vez le frena para ser un deporte con relevancia para el gran público.