Un maratón para liberar a su madre

Eric Domingo correrá el Zurich Maratón de Sevilla empujando la silla de ruedas de su madre, Silvia, que padece esclerosis múltiple.

Un maratón para liberar a su madre
Un maratón para liberar a su madre

El Zurich Maratón de Sevilla de este domingo 23 de febrero tendrá muchos protagonistas. Se celebra el Campeonato de España de la distancia, acudirán a la cita corredores de talla mundial y, por supuesto, participarán miles de corredores anónimos cada uno con su historia personal. Una de esas historias la protagonizan Eric Domingo y su madre, Silvia. El primero empujará la silla de la segunda, que sufre esclerosis múltiple, para tratar de batir un Récord Guinness, bajar de las tres horas y “ayudar a mi madre a volver a sentir el viento en la cara". La libertad.

¿Cuál es tu proyecto de cara al Zurich Maratón de Sevilla?

Voy a empezar contando nuestra historia. Mi madre lleva en silla de ruedas desde hace bastantes años debido a una esclerosis múltiple. Y yo llevo corriendo desde hace cuatro años, desde carreras de 5 kilómetros a maratones. El primer maratón que hice con mi madre fue el Zurich maratón de Barcelona en 2017 y siempre que hemos corrido juntos lo hemos hecho tratando de recaudar dinero para la Fundación por la Esclerosis Múltiple.

¿Cuál fue tu tiempo en aquel primer maratón?

Me planteé hacer un tiempo entre 3h15 y 3h30 y fue redondo, porque acabamos en 3h23. Después, en 2019, hicimos 3h14 también en Barcelona después de que yo hubiera corrido solo en 2h43 en Sevilla.

No le conté a mi madre el objetivo de 2020 hasta el día de su cumpleaños, el 4 de septiembre".

¿Cómo te planteas el Récord Guinness?

Después de varias carreras pensé qué podría ser lo siguiente. Sabía que quería volver a correr en Sevilla y empecé a buscar récords establecidos y encontré que el Récord Guinness en maratón empujando a una persona en silla de ruedas era 3:01:24. Y así es como fijé mi objetivo para 2020. A mi madre no se lo dije hasta el 4 de septiembre, que es el día de su cumpleaños.

Un maratón para liberar a su madre

¿Y qué te dijo tu madre?

La verdad es que cuando se lo dije no sabíamos si íbamos a poder optar al Récord Guinness, pero más o menos hace un mes y medio nos llegó el correo de confirmación. Fue en ese momento, el 23 de enero, cuando lo comunicamos y subimos un vídeo a las redes sociales. Todo lo que vino después fue una locura porque la gente nos mostró su apoyo al máximo. Es un reto duro y además bonito, porque las tres horas siempre es una barrera mítica de los maratonianos.

¿Qué es lo que más os preocupa de la carrera?

Ya estamos ultimando los detalles. En Barcelona el año pasado me acompañaron unos compañeros que repetirán en Sevilla y la idea es que estén junto a nosotros el máximo tiempo posible. Ellos me ayudan en los avituallamientos y también avisando al resto de corredores que vamos corriendo con mi madre en una silla.

La ilusión que tiene mi madre a mi me llena espiritualmente y es algo que, la verdad, resulta difícil de explicar con palabras.

¿Cómo colabora tu madre durante la carrera?

Simplemente me va cantando los kilómetros. Me pregunta cómo estoy y me apoya psicológicamente. Pese a su reducida movilidad mi madre está completamente lúcida y me anima durante toda la carrera.

En esta historia ella es la gran protagonista, ¿cuáles son sus sensaciones?

Cuando le conté lo del Récord Guinness me preguntó si estaba seguro de que lo podíamos hacer. Yo le contesté que sí y en ese momento lo tuvo claro. Ella está súper feliz de poder ponerse en un ambiente como el que se genera en este tipo de carreras. Hace años, una de sus pasiones era ir en moto y con esto puede revivir esa sensación, la de sentir el viento en la cara. La ilusión que tiene mi madre a mi me llena espiritualmente y es algo que, la verdad, resulta difícil de explicar con palabras.

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