Hay cosas que uno no sabe porque tarda tanto en hacerlas. Porque viajar a Estambul (aunque con la inflamación se ha puesto tan caro que parece Madrid) no supone un desembolso como para que haya tardado más de 40 años en cumplir mi deseo de visitarlo.
Desde que leí (devoré) el libro “De parte de la princesa muerta” a finales de los ochenta he tenido el deseo de visitar Estambul. Y es otra cosa más que le debo al running. Al final, la excusa de ir a correr el Medio Maratón fue el empujón final para que no pasara de 2026.
Y la espera ha merecido, sin duda, la pena. Tengo que decir que ha sido una escapada de turismo deportivo de cuatro días que realmente ha merecido la pena. Sólo con tener la oportunidad la primera noche, apenas un par de horas de después de aterrizar el viernes, de ver la Mezquita Azul iluminada ya compensa el viaje. De las cosas más espectaculares que he visto en mi vida.
El sábado comenzamos por ir en el metro a la feria del corredor que estaba en un centro comercial que estaba “en el quinto pino”. Allí recogimos dorsal, camiseta y chip (de los de ponerte en la zapatilla). Yo corrí el medio maratón y Yola la prueba de 10 kilómetros, y hay que decir que el precio era el mismo para las dos pruebas: nada menos que 80 euros en primer precio (90 euros en las últimas semanas).
Tras el paso por la feria, aprovechamos para visitar el Gran Bazar (paso rápido por ese laberinto de más de 4.000 tiendas) y por el Bazar de las Especias, antes de tomar uno de los barcos públicos que por 1 € te permite surcar el Bósforo. Fue una de esas jornadas maratonianos de turismo, visitando por la tarde la Plaza Taksim, recorrer Avenida İstiklal, la calle más popular de Estambul por la que circula el famoso tranvía antiguo, y la Torre Galata.
No hubo tiempo para alargarse en la cena porque la prueba de 10 km comenzaba a las 8 de la mañana (9.15 para la media maratón) y la salida en Yenikapı nos quedaba a media hora del hotel. Era la 21 edición de la prueba con 15.000 corredores (5.834 corredores en los 21 km y 8.927 en los 10 km). Excelente organización en la salida, tanto en el ropero como en los cajones y con café gratis para todos.
El recorrido del Medio Maratón de Estambul bordea el Cuerno de Oro y tiene su punto más especial cuando cruzas de ida y vuelta el Puente Galata. El recorrido no tiene grandes subidas pero si bastantes repechos (en total tiene
En la parte competitiva, destacar que hubo un final casi dramático, llegando al sprint dos hermanos gemelos keniatas. Alex Nzioka Matata cruzó la meta en 1:00:01, apenas 58 centésimas antes que su gemelo, Charles Mbatha Matata. En la carrera femenina, la keniana Purity Kajuju Gitonga se llevó la victoria con 1:06:50, igualando su mejor marca personal.
De las cosas buenas que tiene la media respecto a un maratón que te deja “reventado”, es que a las 12 ya estábamos duchados y listo para seguir disfrutando la ciudad. Cuando nos fuimos a la cama el reloj marcaba que habíamos hecho 39’2 km después de disfrutar del increíble Palacio Topkapi, ver el parque Emirgan con sus miles de tulipanes de todos los colores, ver la impresionante Mezquita Nueva, y de tomar el “barco-bus” a Uskudar para pisar Asia y dar un paseo hasta la Torre de la Doncella. Para cerrar el día, un atardecer de esos que recuerdas para siempre en el Puente Galata (entre todas las parejas que se estaban haciendo las fotos para la boda…).
Nos habíamos tomado el lunes por lo que teníamos una mañana extra para disfrutar la antigua Constantinopla. Y decidimos tomar otro barco, en este caso hasta Eyup para subir por el cuerno de oro . Alli visitamos una de las mezquitas más queridas y sagradas de Turquía (debido a que está enterrado Eyüp sultán (Abu Ayub al-Ansari en árabe) el que fuera amigo y adalid del Profeta Muhammad (Mahoma), el cual contribuyó significativamente a la extensión del Islam y que falleció en el año 674 mientras participaba en el primer sitio árabe de la ciudad). Y desde allí, apenas cinco minutos caminando hasta dónde pudimos tomar el teleférico de Pierre Loti, que te ofrece las mejores vistas de Estambul del Cuerno del Oro.




