¿Cómo debe ser una cena saludable?

Las cenas son una de las comidas más importantes del día, pues influyen en la calidad del descanso y en las cifras de la báscula.

Noelia Hontoria

Las proteínas son fáciles de digerir.
Las proteínas son fáciles de digerir.

Debido a la gran concienciación que actualmente tiene la sociedad sobre la importancia de una alimentación sana y equilibrada, son muchas las personas que recurren cada noche a una cena saludable, no solo por una cuestión de peso, también por salud. En las últimas horas del día, el cuerpo ya no consume energía, así que todo aquello que comes se queda almacenado. Para reducir su impacto, puedes apostar por nutrientes básicos y dar prioridad a las proteínas respecto a los hidratos.

Claves para una cena saludable

Aunque resulta muy complicado establecer a ciencia cierta los elementos que componen una cena 100% saludable, pues cada persona requiere unos hábitos nutricionales diferentes, puedes seguir unas pautas generales que te facilitarán la tarea. Para resolver cualquier duda o determinar un menú que se adapte totalmente a tus necesidades, consulta antes con un experto en la materia.

¿Cómo debe ser una cena saludable?

Los alimentos ricos en triptófano y magnesio son buenas opciones para la cena.
  • La importancia de las proteínas. Las proteínas son fáciles de digerir y favorecen la formación del músculo, incluso cuando el cuerpo realiza funciones metabólicas básicas como dormir o respirar. Si has hecho ejercicio durante el día, una cena rica en proteínas es una buena opción, como el pescado, los huevos o la carne magra.

  • Di no a los alimentos que provocan problemas estomacales. Pesadez, acidez, flatulencias… Existen alimentos que favorecen la aparición de estos síntomas y que te impiden descansar bien. Si quieres consumirlos y evitar dichas molestias, que no sea durante la cena. La comida picante, las frituras o las verduras crucíferas son algunos ejemplos.

  • El triptófano como aliado para un buen descanso. El triptófano es un aminoácido clave para tu descanso. Ayuda a dormir mejor y es un buen relajante muscular natural. Lo encontramos en alimentos como el pollo, el atún o el huevo.

  • Vigila la forma de cocinar los alimentos. Si, por ejemplo, una noche decides cenar pollo porque es rico en proteínas y triptófano, no puedes cocinarlo de cualquier manera. No es lo mismo el pollo empanado frito que el pollo a la plancha. Como acabamos de ver, debes evitar las frituras que aportan grasas y colesterol a tu dieta y apostar por un cocinado en crudo, a la plancha o al vapor para las cenas. No solo reducirás calorías, también te sentirás más ligero y favorecerás la digestión.

  • No te olvides del pescado. El pescado por la noche también es una buena alternativa. Se trata de un alimento rico en proteínas y ácidos grasos insaturados que te puede ayudar a reducir el colesterol y cuidar la salud de tu corazón. Si este es tu objetivo, elige antes el pescado azul que el blanco e intenta acompañarlo con verduras.

  • Mejor durante el día. Por último, ten en cuenta que hay ciertos alimentos y nutrientes que deberías evitar durante las cenas, aunque puedes (y debes) consumirlos a otras horas del día. Esto incluye las frutas, por su alto contenido en fructosa, y los hidratos de carbono, ya que al no gastar energía se transforman en grasa y ralentizan el metabolismo.