¿Cómo puedo crear adherencia a mi dieta?

¿Existe ese menú concreto y exacto para llevarlo a cabo todos los días de forma similar?

IRENE TORRES, NUTRICIONISTA DEL GABINETE DE NUTRICIÓN DEPORTIVA Y ALTO RENDIMIENTO WWW.NUTRICIONDE.ES

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Lo más habitual en consulta es enfrentarse cada día a deportistas que buscan una dieta cerrada y ajustada a sus necesidades diarias.

Esto es totalmente comprensible, pues ya sabemos de la importancia que tiene la nutrición en una mejora del rendimiento deportivo, pero ¿realmente existe ese menú concreto y exacto para llevarlo a cabo todos los días de forma similar?

A la hora de plantearnos esta pregunta, debemos tener en cuenta que un deportista pasa por diversas situaciones a lo largo de una temporada:

  • Periodos donde la carga de entreno es muy intensa.
  • Momentos en los que se encuentran de vacaciones y se reducen sus exigencias deportivas.
  • Estrés ocasionado por la disciplina deportiva que practican y su entorno de entrenamiento.
  • Etapa del ciclo menstrual en el caso de las chicas, que supone cambios a nivel fisiológico importantes que hacen preciso la modificación de sus ingestas diarias.
  • Lesiones que dejan fuera de competición al atleta y un largo etcétera de diversas circunstancias.

Aunque se esté profundizando cada día más sobre la nutrición deportiva de base y todos los efectos positivos que conlleva que esta esté adaptada a cada sujeto de forma individualizada, no debemos olvidar que cada persona es un mundo y que no todos los estudios realizados concluyen pautas válidas para los distintos atletas.

Es por ello que, la herramienta más útil consiste en buscar una fórmula que nos permita crear una adherencia a la dieta diaria de cada sujeto. Esto será esencial porque siempre estaremos expuestos a situaciones complicadas que tendremos que aprender a gestionar (turnos de trabajo que impiden descansar de forma óptima, comidas fuera el hogar, tareas domésticas que conllevan un cansancio extra, eventos familiares o celebraciones, etc.)

 

¿Cómo podemos crear hábitos saludables y que perduren en el tiempo?
  1. Lo primero es querer mejorar y estar dispuestos a hacerlo. Si este punto no está superado, es imposible que un deportista mejore su estilo de vida. Además, aquí tenemos que comentar que es importante estar abiertos a cambios y a probar cosas totalmente distintas a lo que ya se realizaba anteriormente.
  2. Debemos marcar objetivos realistas. Posiblemente si son fechados en un periodo tiempo en concreto, el atleta se motive mucho más. No podemos pensar en reducir 10 kg de peso corporal cuando cuatro días de la semana no se va a respetar la dieta. Nosotros, los dietistas-nutricionistas, nos encargamos de dar las herramientas necesarias para que el atleta consiga su meta, pero ellos son los que tienen que valorar lo qué están dispuestos a llevar a cabo de forma estricta, siempre y cuando no penalicen otros aspectos importantes de su vida personal.
  3. Identificar los puntos débiles del deportista es otra tarea imprescindible. Un ejemplo muy común en consulta es saltarse la cena o pedir comida rápida por falta de tiempo o cansancio. ¿Es tan complicado comer de forma saludable haciendo elaboraciones rápidas? Además, hoy en día hay muchos restaurantes de pedidos a domicilio donde los menús son saludable. Solo es cuestión de aprendizaje.
  4. No complicarse con el menú semanal. La educación nutricional será necesaria para elaborar platos sencillos que contengan todos los nutrientes que el atleta pueda requerir.
  5. Aceptar que todos los días no se puede hacer un menú perfecto. Tendremos que aprender poco a poco a generar la capacidad de elegir los platos que mejor se adapten a nuestras demandas. Este paso es fundamental para evitar frustraciones.
  6. Ser capaz de retomar las pautas nutricionales cuando se han desajustado por alguna ocasión en especial y no buscar situaciones de compensación, intentando eliminar una ingesta diaria que nos pueda penalizar al entreno por no consumir el valor calórico ni los nutrientes adecuados.

 

Buscar una mejora en el estilo de vida es un proceso que requiere tiempo, disciplina y constancia. Quizá por esta razón, los menús cerrados, hipocalóricos y deficitarios en micronutrientes acaban generando rechazo en la mayor parte de la población.

Bajo mi punto de vista, la educación nutricional a edades tempranas debería ser una tarea obligada, ya que estaríamos formado a futuros deportistas para poder gestionar su alimentación de forma más saludable. Además, como nunca es tarde, todo atleta independientemente de que corra maratones o practique disciplinas de fuerza, debería trabajar a fondo este aspecto lo más pronto posible, sea cual sea su objetivo.

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