Opinión

15 KM MetLife Madrid Activa: una década corriendo con sentido

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Los 15KM MetLife Madrid Activa se han convertido en una de las carreras imprescindibles del calendario popular.

Hay carreras que nacen para ocupar una fecha en el calendario. Y hay otras que nacen con propósito. La 15 KM MetLife Madrid Activa pertenece a esta segunda categoría. Diez años después de su nacimiento, la prueba no solo ha consolidado su espacio en el calendario popular madrileño, sino que ha construido una identidad reconocible, coherente y sostenida en el tiempo. “Lo más difícil no es organizar una carrera; lo más difícil es mantenerla viva y con sentido durante diez años. Mantener su esencia”, resume Abel Antón, director deportivo desde los orígenes.

El origen: una idea que nació en un hospital… y se apoyó en una fundación

El germen de la carrera no surgió en una federación ni en un despacho comercial. Nació en el Hospital Ramón y Cajal, donde empezó a tomar forma la idea poco a poco: crear una prueba de referencia que proyectara los valores de la salud reforzando el rol sanitario. “Acudimos a la llamada de la gerencia del hospital, encabezada por Juan José Equiza, y de la dirección de Relaciones Públicas, con Lola Herrera al frente. Escuchamos el propósito y entendimos que aquello tenía recorrido”, recuerda Abel Antón.

A partir de ahí, conjuntamente con G2O Publisport, comenzaron a estudiarse distintas opciones. Se analizaron formatos, recorridos y posicionamiento. Incluso se valoró que la prueba fuese nocturna y en sábado, buscando un impacto diferencial. Pero la realidad urbana se impuso: cuestiones comprensibles como la movilidad y la complejidad logística de un recorrido tan nuclear en Madrid hacían inviable esa fórmula. “Nos dimos cuenta de que había que ser ambiciosos, pero también realistas”, explica Antón. “Si queríamos que la carrera perdurara, tenía que nacer bien planteada”. Fue entonces cuando se optó por la distancia de 15 kilómetros, una elección estratégica por su singularidad en la ciudad y por su equilibrio entre exigencia y accesibilidad. Junto a ello, se decidió incorporar elementos propios, diferenciadores, que acabarían convirtiéndose en señas de identidad: cuidar la experiencia del corredor, apostar por detalles reconocibles y construir una marca con personalidad. “No queríamos copiar nada. Queríamos que quien la corriera supiera que estaba en algo distinto”, resume Antón.

El 15K MetLife Madrid Activa a su paso por el Ayuntamiento de la capital. LATE MI LENTE

“No queríamos una carrera más. Queríamos algo con personalidad, con ambición y con recorrido”, recuerda Antón. “Desde el primer momento se pensó en una prueba reconocible, que pudiera convertirse en imagen de un compromiso real con la sociedad”. A ese impulso se sumó la Fundación Educación Activa, que aportó un objetivo claro: la lucha contra el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Con Fátima Guzmán de Tordesillas al frente de la dirección ejecutiva y Nora de Liechtenstein como presidenta de honor, el proyecto adquirió desde su origen un marcado carácter social. “El componente solidario no fue un añadido posterior; estaba en el ADN desde el primer día”, subraya Antón.

Dar forma a la criatura

Como todo proyecto ambicioso, la idea necesitaba estructura. En las primeras reuniones, junto a G2O Publisport, se fue dando forma a la carrera: concepto, recorrido, logística, permisos y encaje institucional. “Recuerdo muchas horas de reuniones, muchos papeles sobre la mesa y muchas preguntas sin respuesta”, admite Antón. “Había ilusión, pero también vértigo. Empezar algo desde cero siempre impone”. No fue un camino sencillo. Hubo ajustes constantes, obstáculos y retos logísticos. “Pero cada problema que superábamos nos convencía un poco más de que aquello merecía la pena”, añade.

Ver cada vez más mujeres y más jóvenes en la línea de salida es una de las mayores satisfacciones. Significa que la carrera evoluciona con la sociedad.

La llegada de MetLife: cuando el patrocinio construye identidad

Cuando la carrera aún era una idea en consolidación, encontró una acogida especialmente positiva en MetLife. La implicación de la compañía fue temprana y decidida, y muy especialmente la de su entonces consejero delegado, Óscar Herencia, que apostó por el proyecto cuando todavía estaba en fase embrionaria. “Encontrar un socio que crea en el proyecto cuando aún no tienes cifras que enseñar es determinante”, explica Antón. “MetLife entendió desde el principio que esto no era solo deporte, era salud, prevención y compromiso”. Con el paso del tiempo, la identificación ha sido plena. “Hoy muchos corredores no dicen ‘voy a correr una 15K’, dicen ‘voy a correr la MetLife’. Eso no se consigue en un año, se construye con coherencia”.

Diferenciarse en un calendario saturado

En un entorno donde abundan los 10K y las medias maratones, la distancia de 15 kilómetros ya supone una singularidad en Madrid. Exigente pero accesible, intermedia pero competitiva, la prueba ha encontrado su espacio natural. “Quince kilómetros es una distancia muy honesta”, afirma Antón. “Te exige preparación, pero no es excluyente. Permite progresar y medir tu evolución”. A esa singularidad se han sumado decisiones organizativas que han terminado convirtiéndose en señas de identidad: la camiseta de manga larga, muy valorada por los participantes; el cuidado de la experiencia del corredor; y soluciones logísticas pensadas para facilitar la participación. “Siempre hemos tenido claro que el corredor tiene que sentirse cuidado. Si percibe que la organización piensa en él, vuelve. Y esa fidelidad es nuestro mayor patrimonio”. El crecimiento ha sido sostenido. La participación femenina ha aumentado progresivamente hasta rozar el 40 %, y la prueba ha consolidado un perfil intergeneracional. “Ver cada vez más mujeres y más jóvenes en la línea de salida es una de las mayores satisfacciones. Significa que la carrera evoluciona con la sociedad”.

El papel de los medios: correr desde dentro

Otro elemento diferencial ha sido la iniciativa “El papel de los medios: una carrera que se corre desde dentro”, que permite a periodistas y profesionales de la información participar como corredores. “Los medios no solo cuentan la carrera; la viven. Eso crea un vínculo especial”, señala Antón. “Cuando un periodista cruza la meta, entiende la prueba desde otra perspectiva”.

Diez años después, rumbo a la undécima edición

Diez años después de aquella conversación inicial, la 15 KM MetLife Madrid Activa mantiene intacto el espíritu que la vio nacer. El próximo 8 de marzo, a las 8:30 horas, la prueba celebrará su undécima edición, que a falta de apenas unos días roza ya los 9.000 corredores inscritos, confirmando la fortaleza de un proyecto que ha sabido crecer sin perder su esencia. “Si algo hemos aprendido en esta década es que las carreras que perduran no son las que más ruido hacen, sino las que tienen claro por qué existen”, concluye Antón. “Y nosotros siempre hemos sabido cuál era nuestra razón de ser”. Hay carreras que nacen para ocupar una fecha en el calendario. Y hay otras que nacen con propósito. La 15 KM MetLife Madrid Activa pertenece a esta segunda categoría. Diez años después de su nacimiento, la prueba no solo ha consolidado su espacio en el calendario popular madrileño, sino que ha construido una identidad reconocible, coherente y sostenida en el tiempo. Una década después de su nacimiento, la carrera sigue sabiendo por qué existe: unir deporte y salud, ciudad y compromiso social. Y esa coherencia, más que cualquier cifra, es la que explica su permanencia. 

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