Cómo superar la tendinitis aquilea y volver a correr antes

Una de las lesiones más temidas por los corredores que si no la tomamos muy en serio puede convertirse en crónica
Domingo Sánchez -
Cómo superar la tendinitis aquilea y volver a correr antes
Cómo superar la tendinitis aquilea y volver a correr antes

Cuando el tendón recibe una gran presión o tracción con tensiones elevadas se inflama provocando dolor. Si se deja sin tratar, puede convertirse en una afección crónica que podría incluso llegar a imposibilitar la marcha.

Son varias las causas que pueden provocar la tendinitis aquilea:

-Cambios en la altura del tacón. Cuando se abusa de zapatos con tacón elevado y se inicia la práctica deportiva con zapatillas, la altura del talón disminuye considerablemente al tiempo que se le somete a cargas intensas con flexión del tobillo. Esta situación es nueva y muy exigente para un tendón, posiblemente acortado y sin hábitos de estímulos intensos. Este caso es muy habitual en mujeres que se inician en el running.

-Excesiva pronación. Acumula tensión en el tendón y, si hay dolor en el arco plantar, se modifica el apoyo afectando finalmente al tendón.

-Carreras con elevada pendiente. Las subidas pronunciadas demandan mayor dorsiflexión y por tanto mayor tensión en excéntrico.

-Caída del centro de masas. Una técnica deficiente con mayor flexión de rodillas y tobillo causará una mayor elongación del tendón para controlar excéntricamente la frenada del peso del cuerpo. En personas con falta de acondicionamiento en la musculatura extensora o cuando se continúa corriendo con fatiga, el tendón de Aquiles sufre mucho más.

-Calentamientos insuficientes. Unos músculos de las pantorrillas agarrotados y tejido conjuntivo adherido y retraído, reducen la movilidad, aumentando la tensión y con mayores posibilidades de microrroturas. Por esta razón, un ligero masaje fascial antes de iniciar el esfuerzo es muy conveniente.

Tratamiento para la tendinitis aquilea

Los ejercicios propuestos deben ir encaminados al principio a eliminar la tension para, una vez que mejore, comenzar a trabajar la movilidad y reforzar la musculatura y el tejido conectivo.

Solo en estos casos con episodios de dolor es conveniente usar taloneras que eleven el talón, de esta forma se reduce la tensión. La reducción de la altura del talón debe ser muy progresiva para que el tejido conjuntivo se adapte a la nueva situación.

Antes de comenzar el ejercicio, aplícate un masaje fascial con roller o pelota sobre la parte posterior de pantorrilla, pero también muy importante, sin olvidar a los isquiotibiales y a la fascia plantar. No olvides que el tejido fascial está comunicado y la tensión de estructuras cercanas influye.

El entrenamiento excéntrico ha demostrado ser muy eficaz para el tratamiento en tendinopatias crónicas de Aquiles, Comienza con poca intensidad y rango reducido, incluso sentado, para ir progresando hasta realizar los ejercicios de pie y en rangos amplios.

Y por supuesto, optimizar el rango de movilidad de tobillo estirando triceps sural e isquiotibiales por separado de forma local y avanzando hacia trabajos que influyan sobre la cadena posterior fascial: fascia plantar, tríceps sural e isquiotibiales.

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