¿Puedes lesionarte por correr en la cinta?

Llegan las lluvias, los días son más cortos...y empezamos a correr en el gimnasio. Estos es lo que debes tener en cuenta para evitar problemas.
Dr. José López Chicarro -
¿Puedes lesionarte por correr en la cinta?
¿Puedes lesionarte por correr en la cinta? | iStock

Cuando corremos sobre la cinta la cadena posterior participa menos en la dinámica de carrera, generando una mayor participación de toda la cadena anterior: tibiales, cuádriceps y sobre todo de los flexores de cadera, que adquieren un mayor protagonismo, ya que se involucran muy activamente en la recuperación rápida de la pierna de apoyo. Esta situación no es muy conveniente para la mayoría de la población, ya que esta musculatura presenta ya un carácter muy tónico y suele presentarse acortada. Esta mayor participación de forma continua aumentará su tono muscular y acortamiento, generando desequilibrios musculares con respecto a la cadena posterior. Por el contrario, durante la zancada natural en el exterior, al existir esa última fase propulsora, la pierna realiza una extensión mayor, consiguiendo un rango articular más amplio y consecuentemente una mayor movilización de los flexores de cadera y aductores.

Muchas personas que corren en cinta presentan sobrecargas en la zona de los tibiales localizadas en la parte frontal de la pierna. Esto es debido también a esa ausencia de la fase terminal, ya que la pierna termina su recorrido un poco antes y, al iniciarse el recobro, el pie se encuentra en una situación más baja, esto obliga a una mayor participación del tibial anterior (flexor dorsal del piel, que flexiona el tobillo y eleva la punta del pie para así salvar la superficie de la cinta. Si a esta situación de mayor solicitud de los flexores se le une una menor movilidad en el tobillo (cuestión bastante habitual), el resultado es un trabajo muy elevado para los tibiales que terminan sobrecargados y con molestias en toda la pantorrilla.

Frecuencia y amplitud alteradas

Al no ser necesaria la fase propulsiva en la cinta, el pie se despega antes de la superficie y la fase de apoyo disminuye, lo que supone una mayor frecuencia de zancada, pero a cambio también una menor amplitud. Esto puede resultar una ventaja si tu objetivo es aumentar la frecuencia de zancada.

Consumo calórico

A nivel de gasto energético, la carrera en el exterior necesita mayor implicación muscular y energía para recorrer la misma distancia Algunos estudios al respecto han determinado que se produce aproximadamente un 5% menos de consumo de oxígeno y gasto energético sobre la cinta. Pero debemos tener en cuenta el factor motivacional, que suele ser el más importante, por una parte, resulta más ameno correr variando el paisaje donde el tiempo pasa más deprisa, pero también al recorrer una distancia o tener un circuito, siempre te ves obligado a regresar o a completar el recorrido para finalizar, mientras que en una cinta s puede abandonar y parar en el momento que se desee, cuestión que permite el abandono. Ante esta combinación de factores, para todos los que desean conseguir un elevado consumo calórico resultará mucho más positivo derivar sus sesiones al exterior y no a la cinta.

El Doctor José López Chicarro. Catedrático Fisiología del ejercicio de la Universidad Complutense de Madrid.

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