La consulta de Hernán: cuidados generales

El experto en medicina deportiva, Hernán Silván, ofrece sus consejos para el running.

Hernán Silván

Los consejos de Hernán Silván: cuidados generales
Los consejos de Hernán Silván: cuidados generales

Mis seis lustros de ejercicio en la práctica de la Medicina Deportiva sirven de motivo para recabar treinta cuestiones entre las muchas que me han planteado a lo largo de estos años tanto pacientes como lectores. Lesiones, hábitos, prevención o entrenamiento son sólo algunos de los aspectos aludidos. Y como curiosidad añadida, cito los cinco mayores errores que he podido constatar.

HIDRATACIÓN DEL CORREDOR

¿Por qué ahora se dice tanto que tengamos cuidado con beber mucha agua cuando antes nos abroncaban a los corredores que apenas bebíamos en carrera?

Al parecer circula por ahí una entrevista radiofónica donde un afamado presentador de las nocturnas ondas deportivas pregunta a un doctor sobre la necesidad de hidratarse convenientemente a la hora de hacer ejercicio físico. En un momento de la entrevista el doctor saca a relucir un estudio realizado en un famoso maratón norteamericano en el cual se justifica que beber un exceso de líquido sin electrolitos, es decir de agua sin más, puede ocasionar una dilución de la cantidad relativa de minerales que ya tenemos en el cuerpo y que órganos como la fibra muscular cardíaca (que tanto necesitan un equilibrio mineral fino para funcionar correctamente) se podrían ver afectados fatalmente. Yo no sé si esto, justo antes del verano, puede formar parte de una campaña para vender más bebidas con electrolitos (con la llegada del verano se venderán igualmente) o ha sido simplemente una casualidad, teniendo en cuenta que el estudio de marras se publicó… en 2003.

Es cierto que se necesita beber bastante líquido cuando corremos en verano, máxime teniendo en cuenta que la sensación de sed surge bastante tiempo después del momento real de la necesidad de líquido. Pero, como todo en la vida, el uso es bueno y el abuso una aberración. Cuando yo competía en los años ochenta, muchos laboratorios de dietética comenzaron a sacar bebidas electrolíticas. Algunos de esos productos nos daban unas diarreas de muerte y otros tenían un sabor ciertamente repugnante. Eran los comienzos de este tipo de complementos. Pero lo que muchos no podríamos imaginarnos es que, al final, serían las archiconocidas marcas de refrescos gaseosos las que se llevaran el gato al agua en el sabroso mercado de las bebidas isotónicas. Con estas marcas de por medio… no me creo nada.

Mi consejo es que es muy importante beber cuando corramos, pero sin hincharnos. Después de más de treinta años como corredor mesetario, tuve que aprender -en la época en que trabajaba como médico deportivo en Valencia- a beber pequeñas cantidades de agua durante el recorrido, incluso en los rodajes entrenando. Esa maravilla para cualquier corredor que es el cauce antiguo del Turia, está jalonada de fuentes donde es obligatoria la liturgia de beber cada cierto tiempo. Las condiciones de humedad y calor de la capital mediterránea así lo pedían. No beber en medio del entrenamiento, siguiendo la costumbre aprendida en Madrid, era sinónimo de “pájara". Mi respuesta es: Las modas pasan, el sentido común y correr con cabeza perduran.

NÁUSEAS

A menudo tengo náuseas mientras corro e incluso me hacen parar para devolver. ¿Podría deberse a que estoy sobre-hidratado? ¿Cómo podría evitar las náuseas? Si me vuelven a dar, ¿qué podría hacer para que se pasen sin tener que parar?

Las náuseas con vómitos no sólo se deben a la excesiva ingesta de líquido, aunque en este aspecto te diría que tomar mucho líquido antes de correr favorece mucho esta situación. Son, por tanto, variadas las situaciones médicas que conllevan estos síntomas: Gastroenteritis, infecciones de oído, ingestión excesiva de alimentos y/o próxima a la práctica deportiva, hernia de hiato, cálculos biliares, ciertos olores, ciertas imágenes contempladas e incluso el estrés o la ansiedad ante determinados entrenamientos o pruebas deportivas. Aunque en este último supuesto suelen darse náuseas sin ningún vómito.

Como precaución, te aconsejo que observes si las náuseas o los vómitos están acompañados por dolor durante la hora siguiente o si lo que expulsas tiene alguna mancha de sangre, pues tal cosa objetivaría algun tipo de trastorno digestivo que deberías tratarte. Los remedios naturales que te aconsejo para evitar esta situación son la raíz de diente de león (que tonifica y estimula el hígado) y el jengibre (que, en infusión o masticado, alivia el estómago).

MASAJE DEPORTIVO

De un tiempo a esta parte veo cómo se ha generalizado el uso del masaje, y creo que esto es positivo para el corredor. Sin embargo yo, por desgracia, he tenido una experiencia muy negativa, pues me dieron masaje sobre una rotura fibrilar en el gemelo y me la empeoraron. ¿Cómo se puede saber el tipo de masaje que necesitamos? ¿No hay demasiado masajista que, alegremente, trata de todo sin saber realmente las consecuencias?

Desgraciadamente, tu caso no es aislado. Cuando la lesión o accidente deportivo es limitante debemos, antes de nada, tener un diagnóstico médico previo. Y si es elaborado por un profesional especializado, mejor todavía. El masaje, como cualquier procedimiento terapéutico, es muy saludable, pero tiene también sus riesgos. El doctor Vázquez Gallego, gran experto en masaje y el médico que más ha estudiado y publicado sobre este tema en nuestro país, indica las siguientes contraindicaciones a tener en cuenta: Infecciones de piel, forúnculos, cicatrices, quemaduras, y zonas con pérdida de sensibilidad; Insuficiencia cardíaca, renal o hepática; Neuritis y neuralgias en fase aguda; Roturas fibrilares, fracturas, luxaciones y esguinces de grado II-III; Trombosis, flebitis; Articulaciones calientes e inflamadas; Enfermedades reumáticas inflamatorias en fase aguda; A partir del quinto mes del embarazo; Cánceres de diversas causas y «bultos» de origen desconocido; Casos de gripes en fase hipertermia y fiebres; Enfermedades como la tuberculosis y la hepatitis. Por tanto, el masaje es muy recomendable, pero siempre y cuando lo recibamos por parte de una persona preparada que sepa dónde, por qué y cómo aplicarlo.

FLATO

Últimamente sufro de flato cada vez que hago series o aumento la velocidad en los entrenamientos. Me han comentado que podría deberse a la toma de determinados refrescos con gas. ¿Qué opina usted?.

Formadas por diversos gases como el ácido sulfhídrico, las flatulencias en el aparato digestivo tienen mucho que ver con lo que comemos o bebemos. Y aunque hay otros orígenes posibles (el estrés, comer demasiado deprisa, un incorrecto patrón respiratorio al correr, un ritmo inadecuado de entrenamiento o la falta de tiempo suficiente de digestión antes de entrenar), lo cierto es que son determinados alimentos como las judías, legumbres y coles los que más lo producen.

También las bebidas gaseosas pueden crear estos gases acumulados, que se manifestarán cuando llevamos un rato corriendo, al principio con leve molestia o distensión abdominal, pero luego con una cierta punzada que no nos dejará hasta el final del ejercicio. Se recomienda, por todo ello, no abusar de este tipo de bebidas antes de correr y evitarlas durante el entrenamiento o la prueba atlética, sobre todo ante entrenamientos exigentes.

Un antiguo remedio chino aconseja masticar e ingerir piel de limón o de naranja para evitar el flato. También, y ya en la fitoterapia cercana, las semillas de apio o el eneldo en infusión son buenos remedios para evitar esta incomodidad que de vez en cuando sufre el corredor.

SOBREPESO

Sin ningún sobreesfuerzo previo he notado un ligero dolor en la parte interna de las rodillas. Consulté al médico y me diagnosticó una tendinitis de pata de ganso. Me recomendó láser y microondas, pero no he mejorado con el tiempo. ¿Qué debería hacer? ¿Sería bueno acudir a un fisioterapeuta? ¿Me vendría bien perder algo de peso?.

Perder algo de peso viene muy bien para cualquier zona del cuerpo (columna vertebral, aparato digestivo, caja torácica y diafragma, cadera, tobillos), pero dónde más se nota es en la descarga y alivio que proporciona a nuestras rodillas. El compartimento interno de la rodilla alberga unos tendones en forma de tenedor o tridente que corresponden a músculos que vienen de la zona pélvica (del hueso ilíaco) y atraviesan todo el muslo, por delante y por detrás.

Conforman la denominada “pata de ganso" y son, superficialmente, tres: semitendinoso, sartorio y recto interno. En la zona más profunda, un cuarto músculo pélvico se inserta debajo de los anteriores: el semimembranoso, siempre en la parte superior e interna de la tibia. El origen de estas tendinitis puede venir marcado desde la pelvis. Así, una fijación posterior de la pala ilíaca hace que el sartorio (el “músculo de los sastres"), que recorre en diagonal el muslo anterior de afuera a adentro, se tensa y termina inflamando su inserción final. Igual puede ocurrir con el semitendinoso y su origen en el isquión (en una fijación anterior del ilíaco los isquiotibiales se tensan e irritan su inserción final tibial) o con la rama púbica ascendida en exceso, en el caso de la tendinitis específica del recto interno o gracilis. Este repaso anatómico nos debe servir para pensar que tu situación clínica no tiene un solo origen y, por tanto, no tiene un solo tratamiento. Las medidas electroterápicas para desinflamar son interesantes, pero no tratan el origen de la lesión.

Acudir a un especialista como mencionas me parece razonable, siempre que busque tratar el origen y no dilatar el proceso limitándose a achicar los síntomas y vuelta a empezar a poco que fuerces. Decidas lo que decidas, debes estirar sin dolor estos músculos y manteniendo el gesto de quince a veinte segundos, a ser posible por separado (estiramiento analítico o concentrado).

SUDORACIÓN EXCESIVA

Tengo muchos problemas cuando corro el maratón, pues sudo mucho y esto merma mis resultados. ¿Cómo puedo remediarlo?

La transpiración suele estimularse con el calor y el ejercicio, con ello el cuerpo regula la propia temperatura. Si sudamos en exceso, sin parar (hiperhidrosis), es porque hay una hiperactividad de las glándulas sudoríparas, que son las que expulsan las gotas de sudor. Pero hay ocasiones en que la transpiración supera los límites normales y debemos pensar en una excesiva actividad de la glándula tiroides, en una febrícula prolongada o en el estrés u otros factores psicológicos.

Bien es cierto que si bebemos mucho debemos eliminar más, pero también el riñón y nuestro aparato digestivo regulan contundentemente el nivel de agua y expulsan el líquido sobrante. Pero, en verano, el excesivo acúmulo de agua (si bebemos más de lo que necesitamos) se resuelve vía sudoración. Por tanto, no es malo sudar. Si sudas en exceso aun con temperaturas normales (en la mañana temprano o por la tarde-noche) y no hay toma de líquido excesiva ni ejercicio fuerte, debes analizarte el metabolismo, especialmente los valores tiroideos y de minerales. El agua de mar ultra-filtrado, que se presenta en ampollas, tiene trazas de todos los minerales de la tabla periódica y ayuda a reponer rápidamente las pérdidas en los entrenamientos de tiradas largas.

También puedes tomarlo a mitad de carrera. En cuanto a los remedios naturales, te recomiendo masajearte el cuerpo con aceite de ciprés (astringente), después de ducharte. Para finalizar el masaje, puedes combinarlo con aceite de lavanda en las axilas, pies y otras zonas de mayor sudoración. Hay una planta, que puedes encontrar en los herbolarios, cuya infusión vía oral hace disminuir la excesiva sudoración. Se trata del “astragalus" (veza lechosa), que también se utiliza para reducir el estrés y la fatiga que conlleva. Por último, interesa que tomes un buen complejo vitamínico y mineral por las supuestas excesivas pérdidas.