No destruyas tus defensas

Eliminar los productos nocivos en tu rutina, que además dañan tus sistena inmunológico, te convertirá en una persona más sana y, a la larga, en mejor corredor.

Julia Niño

No destruyas tus defensas
No destruyas tus defensas

La mejor forma de potenciar tu sistema inmunológico es llevar una vida sana en la que el deporte y la buena alimentación ocupen los primeros lugares. Eliminar los productos nocivos en tu rutina te convertirá, sin ninguna duda, en mejor corredor.

  • Azúcares

El azúcar y los productos dulces como chocolatinas, cereales azucarados, galletas, bollos, zumos, refrescos, gominolas... inhiben la capacidad de los glóbulos blancos para digerir agentes patógenos hasta cinco horas después de haberlos ingerido.

  • Cafeína

El café, el té y los refrescos con cafeína inhiben la absorción de nutrientes esenciales, además de suprimir el sistema inmunológico.

Es preferible optar por un té verde que tiene muy poca cafeína y aporta antioxidantes protectores del sistema inmunológico.

  • Estrés

El estrés suprime la producción de glóbulos blancos y puede provocar la inhibición del timo, un órgano del sistema linfático en el que los linfocitos T crecen y se multiplican. Las células linfáticas de esta glándula y los nódulos linfáticos de todo el cuerpo se desintegran, reduciendo la protección que aportan estas importantes partes del sistema inmunológico.

Si el estrés es emocional (pérdida de un ser querido, divorcio, problemas familiares...) provoca una crisis en el sistema inmunológico muy acusada.

  • Sobreentrenamiento

Si bien la actividad física moderada practicada de forma regular es uno de los mejores métodos para tener una salud de hierro resistente a infecciones, cuando se pasa de cierto nivel y se llega al sobreentrenamiento se invierten los términos y en lugar de beneficios entramos en una peligrosa “zona roja" en la que cualquier microorganismo invasor es capaz de afectarnos.

Cuando tus entrenamientos son de una intensidad superior a la que puedes asimilar necesitas una cantidad tal de energía, tanto para desarrollarlos como para reponerte del desgaste que supone cada sesión, que literalmente no te quedan fuerzas para defenderte.

  • El sistema inmunológico está muy vinculado a la salud intestinal

En el intestino viven millones de bacterias en un equilibrio natural que cuando se rompe por un exceso de azúcares simples o por la ingestión de antibióticos puede provocar un problema de defensas, que aprovechan los organismos patógenos para invadir el terreno y provocar nuevas infecciones.

Por esta razón es muy frecuente que después de un tratamiento antibiótico aparezca una infección por la levadura Candida Albicans, que vive en todos nosotros sin problemas cuando no se descontrola. De ahí el consejo de tomar yogures y productos probiótios con Lactobacillus, Acidophilus y Bifidobacterias, para colonizar de nuevo el intestino después de los antibióticos.

  • Alcohol

El alcohol no aporta vitaminas y se debe tomar con moderación, además de ingerir con el muchas calorías vacías. Aunque es cierto que el vino tinto tiene antioxidantes (resveratrol y flavonoides) que ayudan a proteger la salud, no debes abusar pues a mayor cantidad menores son los beneficios.

  • Tabaco

No solo destruye los tejidos pulmonares sino que acaba con todas las defensas externas (piel, mucosas, saliva).