Kilian Jornet sobre sus inicios: “Dejábamos de pagar el alquiler o la luz para poder competir”

El mejor corredor de montaña de la historia revela que en sus inicios llegó a priorizar competir por encima de gastos básicos, en una muestra de la pasión extrema que marcó su carrera

Kilian Jornet y los sacrificios invisibles detrás del éxito en la montaña.

El nombre de Kilian Jornet está hoy ligado a la élite del trail running mundial, pero su camino hacia la cima ha sido cuanto menos peculiar. Antes de convertirse en una referencia global del deporte de montaña, el atleta vivió una etapa en la que su prioridad absoluta era competir, incluso por encima de necesidades básicas.

Según explica en un vídeo reciente subido a su canal de YouTube, en sus primeros años, cuando aún no existía la posibilidad de vivir del trail running, Jornet y su entorno tomaron decisiones que hoy resultan difíciles de imaginar. El propio deportista ha explicado que "hace 20 años no me podía imaginar que me iba a volver profesional. Recuerdo que a veces decidíamos no pagar el alquiler o la luz de la casa donde vivíamos para poder costearnos la inscripción de las carreras".

Aquella etapa refleja hasta qué punto la motivación del corredor iba más allá de cualquier estabilidad económica. Su objetivo era claro: competir, aprender y crecer dentro de un deporte que entonces no ofrecía garantías profesionales.

Con el paso del tiempo, la situación cambió radicalmente. Jornet no solo logró vivir de su pasión, sino que se convirtió en una figura clave en la popularización del trail running a nivel internacional. Aun así, asegura que su forma de entender el deporte mantiene la misma esencia: sigue invirtiendo esfuerzo, tiempo y recursos por el simple hecho de disfrutar de lo que hace.

Ahora, con una carrera consolidada, combina la competición con otros aspectos de su vida, como la familia, su proyecto en NNormal y su compromiso con la protección del entorno natural. Pero detrás de ese equilibrio actual permanece el recuerdo de unos inicios marcados por la incertidumbre y el sacrificio.

La historia de Jornet no solo habla de victorias y récords, sino también de la determinación necesaria para abrirse camino en un deporte que, durante años, exigía apostar todo sin garantías de éxito