"No creo en estas frases míticas que hay ahora en redes sociales. Todo eso es mentira."

Hablamos con la psicóloga Patricia Ramírez, experta en alto rendimiento, y le preguntamos sobre el necesario y vital entrenamiento mental y cómo vencer nuestro yo más negativo.

"No creo en estas frases míticas que hay ahora en redes sociales. Todo esto es mentira."
"No creo en estas frases míticas que hay ahora en redes sociales. Todo esto es mentira."

Habitualmente solo prestamos atención al entrenamiento físico, a los kilómetros, a la intensidad y volumen de los mismos, en el mejor de los casos a la fuerza... pero, ¿y nuestra mente? Con la incidencia tan grande que tiene sobre nosotras mismas y la tenemos totalmente abandonada.

"En momentos de tensión, la mente genera más pensamientos negativos y la respuesta de ansiedad puede hacer que todo lo entrenado, fracase", afirma Patricia Ramírez, reputada psicóloga deportiva en la alta acompetición y, además, corredora.

Creemos que la mente tiene una complejidad lunática pero al hablar con ella nos damos cuenta de que todo es mucho más sencillo de lo que parece, solo hay que tener las herramientas adecuadas y ponerlas en práctica. Y los tiros nos van por el "no pain no gain" y esta cantidad de frases motivadoras, más bien por el camino opuesto. "No creo en estas frases míticas que hay ahora en redes sociales en las que la actitud lo es todo y que sí tú quieres no hay límite, no hay techo, que los límites los pones tú. Todo esto es mentira, todo eso son frases de gente con un nivel de positivismo totalmente irreal. La actitud es importante pero no lo puede ser todo. Nosotros estamos condicionados por una genética, hay un talento, hay unas habilidades, hay una capacidad, hay unas condiciones socioeconómicas, hay un factor suerte que contribuye a que las cosas nos salgan mejor o peor, pero a igualdad de condiciones la actitud es un valor importantísimo."

  • Somos conscientes de que la mente es igual de importante que el físico o incluso más, ¿cómo podemos entrenarla?

Para trabajar la mente debemos entrenar las variables psicológicas relacionadas con el deporte en cuestión y con las particularidades personales de cada corredora en este caso, no es algo universal.

La mente se entrena a base de comprender cuál es el ejercicio que tienes que hacer y repetirlo. No puedes hacerlo el mismo día de la carrera, tienes que entrenar tu mente todos los días que salgas a correr para convertir ese entrenamiento en un hábito y que el día de la competición, que ya de por sí es estresante, esa habilidad te salga sola.

  • ¿Y qué beneficios nos puede aportar?

Para mí los beneficios serían conseguir que tu talento se convierta en algo constante, regular porque la mente puede hacerlo. Si tú no sabes manejar la presión o no sabes ser competitivo, por mucho talento deportivo que tengas, puede ser que el día de la competición no puedas hacerlo valer porque las propias emociones reduzcan tu capacidad para poder competir bien.

Yo creo que el beneficio de entrenar la mente es primero poder disfrutar de lo que estás haciendo sin presión, sin ansiedad, sin miedo; segundo, convertir ese talento en algo regular y tercero pues simplemente la mejoras de la integración mente-cuerpo.

  • Hablemos entonces de la motivación... resúmenos cuáles serían las claves para mantenerla. Algo tan sencillo y complejo a la vez como ser constante en los entrenamientos y no decaer.

La clave para mí, para mantener la motivación, es siempre tener en cuenta tu “para qué", para qué estás haciendo esto a corto, medio y largo plazo.

Muchas veces entrenar es algo que requiere una fuerza voluntad tremenda pero la motivación se mantiene buscándole un sentido a aquello que hacemos.

  • ¿Y cómo evitamos que la pereza nos venza? A todas nos pasa de vez en cuando...

Para evitar la pereza yo creo que las personas tenemos que dejar de plantearnos un plan B. El plan B es aquel que el diablito te está diciendo: quédate, con el frío que hace, cómo va a ir si estás cansada… y si tú empiezas a dialogar con tu pereza y contemplas esa alternativa como es el plan B, al final te quedas.

Lo que debemos hacer es no pensar y actuar, dejar que esos pensamientos parloteen en la cabeza solos pero no atraparlos y ponernos a justificarnos: tengo que ir, que luego me siento bien… no hables con esos pensamientos, si te pones a hablar con ellos estás perdida así que lo que hay hacer es vestirse e ir dando pasos hasta que sales por la puerta. Actuar, actuar, actuar y no pensar.

  • ¿Entonces cuál es el mejor pensamiento antes de cruzar la puerta de casa y salir a correr en esas etapas de flojera mental?

Primero la motivación, analizar qué vas a sentir cuando vuelvas y ahí cada uno se agarra a lo que sea: al nivel de euforia que uno tiene, a la ducha calentita que luego se va a dar, a saber que luego va a tener mucha más energía… es decir, pensemos en las consecuencias que vamos a tener.

Después yo saldría a correr simplemente... a ver qué sale, sin plantearte si vas a correr 10 km o 5… en el momento en que nos ponemos una meta de resultado, nos desmotivamos. Yo creo que lo que funciona es vamos a ir a trotar, 1 km bien, que hago dos bien, que luego me apetece seguir, tres… Siendo muy compasiva. En el momento en el que a una afición le metemos un grado de exigencia deja de ser una afición y la anulamos, así que yo lo que haría es salir a correr, a lo que tengas ganas, a lo que disfrutes.