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A PRUEBA | Zapatillas adidas Adizero Adios Pro 4 para mujer

Ligera, reactiva y tremendamente eficiente: una de esas zapatillas que te hacen sentir que corres más rápido desde el primer metro. Y, en mi caso, la compañera perfecta en mis dos últimos maratones y una nueva marca personal.

Nerea Ruano

4 minutos

Corriendo en el maratón de Boston 2026 con las adidas Adizero Adios Pro 4

No todas las zapatillas de competición generan confianza real: algunas prometen mucho, otras funcionan bien… y luego están las que eliges sin dudar para un maratón, o dos.

La adidas Adizero Adios Pro 4 ha sido esa zapatilla para mí. La que he utilizado tanto en los entrenamientos clave como en dos escenarios muy concretos: Maratón de Tokio y Maratón de Boston. Y cuando repites en dos preparaciones completas, no es casualidad.

Corriendo en el maratón de Tokio 2026 con las adidas Adizero Adios Pro 4

Hay una sensación difícil de explicar si no la has tenido: cuando la zapatilla no solo acompaña la zancada, sino que la facilita. Con las Adios Pro 4, eso aparece especialmente en los entrenamientos largos a ritmo, esos días donde acumulas kilómetros exigentes y necesitas eficiencia más que explosividad. La sensación es muy clara, te ayuda e impulsa cuanta más fuerza imprimes al suelo, cuanto más rápido vas. La transición es tan natural que, en muchos momentos, parece que la zapatilla corre sola.

Mediasuela: más espuma, más eficiencia

La gran protagonista es la espuma Lightstrike Pro, una de las más eficientes del mercado cuando hablamos de larga distancia.

La sensación no es blanda ni excesivamente acolchada, sino reactiva. Tiene ese equilibrio difícil entre protección y retorno de energía que hace que puedas mantener ritmos altos durante mucho tiempo sin que la musculatura se fatigue demasiado.

Además, adidas ha afinado todavía más la geometría de la mediasuela y la parte delantera, haciendo que la transición sea más rápida y agresiva; especialmente cuando entrenas a ritmos más altos de tu marca prevista para la prueba, la zapatilla pide avanzar constantemente.

EnergyRods: la clave de su personalidad

El comportamiento de la zapatilla no se entiende sin los EnergyRods 2.0, las varillas de carbono inspiradas en la anatomía del pie que sustituyen a la clásica placa completa. Y aquí está gran parte de la magia porque la sensación no es rígida ni artificial. Al contrario, la zapatilla flexa de una forma mucho más natural, permitiendo una transición muy fluida y una impulsión constante.

En carrera, lo que notas es que el apoyo se encadena con el siguiente paso casi sin interrupción. Todo ocurre rápido, pero sin agresividad excesiva.

Upper: minimalismo bien ejecutado

El upper apuesta claramente por el rendimiento. Es extremadamente ligero, transpirable y con un ajuste pero sin llegar a resultar incómodo en distancias largas. El pie queda bien sujeto en mediopié y talón, algo importante en una zapatilla tan reactiva.

Suela: Continental sigue marcando diferencias

La suela con caucho Continental vuelve a ser uno de los puntos fuertes. Especialmente en circuitos como Tokio, donde hay muchas curvas cerradas y zonas donde necesitas seguridad real, el agarre transmite muchísima confianza.

Peso y sensaciones en carrera

Para el volumen de espuma y tecnología que incorpora, sorprende lo ligera que se siente.

No es solo una cuestión de gramos, sino de percepción en movimiento. Incluso en entrenamientos largos y rápidos, la zapatilla mantiene esa sensación de agilidad constante que evita que las piernas se “hundan” con el paso de los kilómetros. Y eso es exactamente lo que buscas en una zapatilla de maratón.

Detalles de las adidas Adizero Adios Pro 4

Estabilidad y recuperación: mis pilares

Hay algo que muchas veces pasa desapercibido cuando hablamos de zapatillas rápidas: cómo llegan tus piernas al día siguiente. Y ahí, sinceramente, las Adios Pro 4 me han sorprendido muchísimo.

A pesar de ser una zapatilla claramente orientada al rendimiento, la sensación de estabilidad está muy conseguida. La base es amplia, el apoyo se siente seguro incluso cuando aparece la fatiga y eso hace que puedas correr rápido sin tener que preocuparte de nada más.

Pero lo más interesante aparece después. Tras entrenamientos largos a ritmo o incluso después de un maratón, las piernas llegan mucho menos castigadas de lo que esperas en una zapatilla de este perfil. La combinación de espuma, geometría y eficiencia de carrera hace que la musculatura sufra menos y que la recuperación sea claramente mejor.

Y lo comprobé de forma muy clara este año: apenas hubo siete semanas entre el Maratón de Tokio y el Maratón de Boston 2026. Poder recuperar bien entre dos maratones tan exigentes y volver a llegar con buenas sensaciones no depende solo del entrenamientol, todo cuenta y suma o resta y las Adios Pro 4 marcaron una diferencia enorme.

¿Para quién es esta zapatilla?

La Adios Pro 4 no está pensada para rodajes tranquilos ni para corredoras principiantes que busquen únicamente comodidad.

Es una zapatilla que encaja especialmente bien en entrenamientos de calidad, series largas y rápidas, competiciones y preparaciones exigentes donde necesitas eficiencia de verdad

De hecho, una de las cosas que más me ha gustado es cómo responde en las series. A pesar de estar claramente orientada a larga distancia, mantiene una sensación muy ágil y reactiva cuando subes el ritmo, permitiendo correr rápido sin sentir una zapatilla excesivamente agresiva o difícil de mover.

Cuanto más eficiente eres técnicamente, más devuelve.

Y, por si faltaba algo para terminar de convencerme, fue también la zapatilla con la que cerré las Six Majors con el Maratón de Boston. Un día donde las sensaciones acompañaron de principio a fin, donde todo fluyó exactamente como esperas cuando preparas durante meses una carrera así… y donde, además, llegó mi marca personal. Sinceramente, después de algo así, cuesta pedirle mucho más a una zapatilla.

Precio: 200 € (aprovecha que está rebajadas)

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