New Balance plantea esta SuperComp Elite v5 como una zapatilla concebida específicamente para el día de la competición, y se nota. Todo en ella está diseñado para favorecer una carrera eficiente, rápida y sostenida en largas distancias.
Pero lo interesante es cómo lo consigue. No busca impresionar únicamente en los primeros kilómetros con una sensación exageradamente agresiva; su gran virtud aparece cuando acumulas fatiga y la zapatilla sigue ayudándote a correr de forma fluida y estable. Y eso, sinceramente, me parece mucho más valioso en una media, por no hablar de un maratón.
Y es que, parece que hemos normalizado que una zapatilla de competición tiene que ser agresiva para funcionar, muy rígida, muy exigente, muy extrema. Y sí, muchas lo son. El problema es que no siempre eso se traduce en correr mejor durante muchos kilómetros. Especialmente en larga distancia, donde llega un momento en el que el cuerpo ademáds de correr, se sostiene como puede.
De ahi que me haya parecido tan interesante este modelo de New Balance, porque muestra que una zapatilla de competición no tiene por qué sentirse radical para ser efectiva.
FuelCell PEBA y Energy Arc: donde realmente aparece la magia
Detrás de esa sensación tan natural hay mucho trabajo técnico, esta quinta versión nos hace ver que lleva años evolucionando y eso se nota especialmente en cómo está construida la mediasuela.
La espuma FuelCell, fabricada completamente en PEBA, tiene un comportamiento muy vivo: mucho retorno de energía, una pisada elástica y esa sensación de ligereza que hace que la zapatilla prácticamente desaparezca en carrera.
Pero probablemente lo más interesante sea el sistema Energy Arc. Aquí, New Balance combina la placa de carbono con unas cavidades estratégicas en la mediasuela diseñadas para almacenar y devolver todavía más energía en cada apoyo. Traducido a sensaciones reales: la zapatilla mantiene una transición muy dinámica sin sentirse excesivamente rígida.
La nueva placa de carbono también se siente más firme y reactiva en antepié, favoreciendo una impulsión muy continua entre zancadas. Pero lo mejor es que la sensación no es la de una zapatilla “dura”, sino la de una zapatilla que acompaña muy bien el movimiento natural del pie mientras ayuda a mantener ritmo y eficiencia.
Estabilidad y recuperación: dos de sus grandes virtudes
Y aquí aparece uno de los puntos que más me han gustado. Para tratarse de una zapatilla tan rápida, la estabilidad está muy conseguida. La base transmite seguridad, el apoyo se siente estable incluso cuando llega la fatiga y eso permite correr relajada durante más tiempo.
Otra de las cosas que más valoro en este tipo de zapatillas es cómo llegas al día siguiente. Y aquí la SC Elite v5 también juega muy bien sus cartas. La combinación de espuma, geometría y eficiencia hace que la musculatura termine menos castigada de lo habitual. Puedes correr rápido, hacer entrenamientos exigentes o competir largo… sin esa sensación de destrucción muscular que te cuesta mucho recuperar.
Detalles que terminan marcando diferencias
También hay pequeños cambios que tienen bastante impacto en carrera. La nueva suela, más fina y con mejor tracción, transmite mucha seguridad incluso cuando el ritmo sube o el apoyo empieza a deteriorarse por la fatiga.
Y algo que me parece especialmente acertado: tanto la lengüeta como el cuello tienen un ajuste muy cómodo y natural.
En definitiva, si buscas una zapatilla con placa de carbono para tus mejores entrenamientos y competiciones, que te aporte estabilidad y priorizas sensaciones fluidas antes que rigidez extrema, esta es tu zapatilla.
Precio: 280 €
