Dentro del amplio universo de zapatillas de entrenamiento diario, las Nike Vomero Plus se sitúan con claridad en el territorio de la protección sostenida. No son una zapatilla pensada para impresionar en los primeros metros ni para invitar a correr más rápido de lo previsto; su propuesta es otra: ofrecer amortiguación abundante, estable y constante para acompañar el volumen semanal sin castigar en exceso la musculatura. Y cuando estás preparando un maratón, eso cobra un significado muy concreto.
La Vomero Plus presenta un perfil claramente elevado, con una mediasuela generosa que absorbe impacto desde el primer apoyo. El drop, de 10 mm, favorece una transición natural, especialmente cómoda para corredoras que aterrizan ligeramente de talón o que agradecen cierta descarga en el tendón de Aquiles en semanas de carga alta. La espuma tiene un tacto blando, pero no inestable. No transmite una sensación de rebote exagerado, sino de amortiguación homogénea, consistente, que mantiene el mismo comportamiento a lo largo de los kilómetros.
El peso no es ligero, pero no penaliza en ritmos aeróbicos; está dentro de lo esperable para una zapatilla idel para sumar kilómetros entrenando. La base, relativamente amplia, aporta una excelente estabilidad cuando la técnica empieza a deteriorarse por fatiga. Y eso, en tiradas largas, marca diferencias.
Las he utilizado en varias sesiones largas de preparación maratón, incluyendo entrenamientos de hasta 32 kilómetros. De hecho, las estrené con una tirada de 30 km, algo que no debería hacerse nunca con zapatillas nuevas, pero a veces las circunstancias mandan, y la respuesta fue inmejorable. Desde los primeros kilómetros la sensación fue de protección uniforme, sin necesidad de adaptación progresiva; conforme pasaban los kilómetros y la musculatura empezaba a acumular carga, la amortiguación ayudaba a suavizar el impacto repetido, especialmente en el último tercio de la tirada.
No es una zapatilla que invite a acelerar pero te acompaña si así lo necesitas, y permite mantener el ritmo previsto sin que el cuerpo proteste antes de tiempo.
Personalmente me es inevitable compararla con las Nike Invincible 3, modelo que usé mucho preparando priuebas largas, porque comparten ese carácter protector y esa sensación de abundante material bajo el pie.
El upper acompaña esta filosofía: el ajuste es cómodo, con acolchado suficiente en collar y lengüeta para sesiones largas, y el antepié ofrece espacio razonable para permitir la ligera expansión del pie que suele aparecer tras dos horas de carrera. No hay puntos de presión destacables ni sensación de encajonamiento, algo especialmente importante cuando la tirada se alarga más de lo previsto.
En un calendario de preparación donde la mayoría de kilómetros se corren lejos del ritmo de competición, tener una zapatilla que proteja la musculatura no es un capricho, es una estrategia. La Nike Vomero Plus no busca protagonismo ni sensaciones espectaculares, busca cuidar el cuerpo cuando más lo necesita.
Precio: 169,99 €
"Rebel Pack", diseñado por el fotógrafo barcelonés Aleix Barau
Si buscas estos colores de la imagen de portada en la web de Nike, quizás no los encuentres y es que están customizadas dentro del "Rebel Pack", un look de running que ha diseñado el fotógrafo barcelonés Aleix Barau inspirándose en los rebel runners de Barcelona y en algunos de los rasgos más característicos de la ciudad como el trencadís del modernismo catalán de Gaudí.
En sus propias palabras: "Nike me contactó para personalizar algunos kits de running inspirados en mi ciudad, Barcelona. Sinceramente, no me lo podía creer. Nike siempre ha sido una de mis marcas favoritas y llevaba años soñando con diseñar algo para ellos, especialmente unas zapatillas. Hace unos meses también empecé a correr, principalmente para escapar del estrés y las interminables horas frente a la pantalla. Me ha proporcionado mucha paz mental y me ha ayudado a organizar todas las cosas que tengo en la cabeza. Cuando corro, desgloso mi día y mi semana, ordeno mis pensamientos y decido qué quiero hacer a continuación.
Todo esto me ha recordado que, por nosotros mismos, no somos nada. Llegamos a donde llegamos gracias a las personas que recorren el camino con nosotros. Y con eso, quiero decirles a todos los creativos de Barcelona: nademos en la misma dirección y apoyémonos mutuamente. Aquí hay mucho talento y mucha gente buena. Barcelona ya es una ciudad clave en Europa en lo que respecta a la moda, el arte y el diseño. Y solo va a crecer en los próximos años."
