Nunca lo he ocultado, siempre me he sentido más cómoda sobre el asfalto. Quizá porque vengo del atletismo, quizá porque durante años mi entrenamiento ha estado ligado a la precisión de los ritmos y a la regularidad del terreno. Pero cada vez disfruto más escapándome a la montaña, siempre que el recorrido me permita correr con cierta fluidez.
Y precisamente por eso creo que las NNormal Cadí tienen tanto sentido, no son unas zapatillas pensadas para sobrevivir a un terreno extremo, están diseñadas para disfrutar corriendo por la montaña.
Una filosofía diferente
Mientras muchas zapatillas de trail parecen construidas para las condiciones más exigentes imaginables, la Cadí apuesta por algo mucho más cotidiano: convertirse en una compañera para los entrenamientos que hacemos la mayoría.
Tiradas largas, senderos de tierra, pistas forestales, recorridos con desniveles moderados o esas rutas donde lo que apetece es correr sin estar constantemente pendiente de cada piedra.
Ese enfoque hace que la experiencia resulte mucho más natural para quienes venimos del asfalto, no tienes la sensación de estar aprendiendo a correr otra vez.
La comodidad como protagonista
La primera palabra que me viene a la cabeza después de correr con ellas es comodidad. Transmiten una sensación de protección que te permite olvidarte del terreno y concentrarte simplemente en correr, sin ser blanda o excesivamente acolchada.
La mediasuela ofrece una amortiguación muy equilibrada gracias a un compuesto ligero que absorbe muy bien los impactos sin perder capacidad de respuesta. Con 35 mm de altura en el talón, 29 mm en el antepié y un drop de 6 mm, la Cadí consigue proteger en tiradas largas sin transmitir esa sensación de altura o inestabilidad que aparece en algunos modelos maximalistas.
Una tracción que inspira confianza
Cuando vienes del asfalto, probablemente uno de los mayores cambios al empezar a correr por montaña sea la inseguridad y la Cadí consigue reducir esa sensación desde el primer momento. La suela Vibram Megagrip, una referencia dentro del trail running, ofrece un agarre excelente tanto en tierra compacta como en roca o superficies mixtas, pero lo que más me ha gustado es que no transmite una sensación excesivamente agresiva.
Los tacos de 4 mm están específicamente diseñados para senderos suaves y terrenos ondulados, donde ofrecen una tracción muy predecible sin penalizar la fluidez de la pisada.
Pensada para disfrutar de muchos kilómetros
Uno de los grandes aciertos de NNormal ha sido entender que la mayoría de corredoras no necesitamos una zapatilla extrema, lo ideal es una zapatilla capaz de acompañarnos durante horas.
Con un peso de 270 gramos, la Cadí mantiene una sensación sorprendentemente ligera para el nivel de protección que ofrece. Invita a mantener un ritmo constante y hace muy fácil enlazar kilómetros sin que el terreno termine castigando la musculatura más de la cuenta.
Un upper diseñado pensando también en las mujeres
Aquí hay un detalle que merece una mención especial. NNormal no se ha limitado a reducir la talla de un modelo unisex, la Cadí incorpora un patrón específico para mujer, refinando aspectos como el volumen interior, la altura del empeine y la anchura del talón para conseguir un ajuste mucho más anatómico.
El upper, construido con tejido técnico Sincetech, ofrece un equilibrio muy conseguido entre flexibilidad, resistencia y transpirabilidad, mientras que la puntera más amplia permite que los dedos se expandan de forma natural durante las tiradas largas.
Son pequeños detalles que quizá no se aprecian al leer la ficha técnica, pero que en carrera terminan marcando una diferencia importante en términos de confort. Y me alegra especialmente ver que cada vez más marcas dejan de considerar el calzado femenino como una simple versión reducida del masculino para desarrollar hormas realmente adaptadas a nuestra anatomía.
¿Para quién son las NNormal Cadí?
Creo que estas zapatillas encajan especialmente bien en corredoras que quieren iniciarse en el trail sin complicaciones, que combinan habitualmente asfalto y montaña o que entrenan principalmente en senderos fáciles, pistas forestales y terrenos poco técnicos.
También me parecen una excelente opción para quienes priorizan la comodidad y la estabilidad por encima de una zapatilla extremadamente agresiva o enfocada exclusivamente al rendimiento.
No están pensadas para conquistar los terrenos más técnicos, están pensadas para disfrutar de la montaña.
Y como corredora que pasa la mayor parte del tiempo sobre el asfalto, agradezco encontrar una zapatilla que me permita adentrarme en la montaña con la mayor comodidad posible.
