“¿Pero qué marca es esa?”. La pregunta se ha repetido prácticamente cada vez que me he puesto las nuevas Mount to Coast C1. Y tiene sentido. Mount to Coast todavía es una firma relativamente nueva para muchos corredores, aunque poco a poco empieza a hacerse hueco gracias a modelos tan llamativos como las H1, una zapatilla que ya analizamos en la Revista Corredor y que nos dejó muy buenas sensaciones por su propuesta diferente dentro del segmento gravel. Ahora le toca el turno a las C1, una zapatilla que ya hemos podido probar durante más de 200 kilómetros y sobre la que ya podemos sacar conclusiones bastante claras.
Lo primero que sorprende es que las sensaciones iniciales no tienen nada que ver con las de muchas zapatillas modernas llenas de espumas extremadamente blandas y rebote exagerado. Aquí la filosofía es distinta. La combinación de espuma CircleCELL™ + EVA apuesta por una pisada más firme y estable. De hecho, durante los primeros kilómetros incluso puede parecer demasiado firme si vienes de modelos como las Nike Vomero Plus, las Asics Superblast o las nuevas Adidas Hyperboost Edge. Pero conforme acumulas kilómetros entiendes perfectamente el enfoque de esta zapatilla.
Una zapatilla sólida, estable y fiable para sumar kilómetros sin artificios
Y precisamente ahí está una de sus mayores virtudes. Tras varias semanas utilizándolas en rodajes diarios y tiradas largas, la sensación de firmeza termina convirtiéndose en una gran aliada. La zapatilla transmite estabilidad, algo que muchos corredores siguen valorando muchísimo frente a la tendencia actual de perfiles exageradamente blandos. La amortiguación no desaparece, ni mucho menos, pero sí ofrece una sensación más tradicional y controlada.
La Mount to Coast C1 no es una “supertrainer”, sino una zapatilla sólida, estable y fiable para sumar kilómetros sin artificios.
Otro de los elementos más curiosos del modelo es el sistema TUNEDFIT™. Mount to Coast utiliza una combinación de doble ajuste: un cordón tradicional en la parte superior del upper y otro elástico en la zona inferior. Puede sonar extraño sobre el papel, pero funciona sorprendentemente bien. El pie queda sujeto de forma muy homogénea y el ajuste resulta especialmente cómodo en tiradas largas, donde el pie suele expandirse con el paso de los kilómetros.
También merece una mención especial la suela. Visualmente quizá no transmite una imagen especialmente agresiva, pero el rendimiento está muy por encima de lo esperado. El agarre en asfalto funciona realmente bien y, además, responde con mucha solvencia en caminos de tierra compacta. Después de 200 kilómetros, además, el desgaste es mínimo, algo que deja bastante claro que estamos ante una zapatilla con una durabilidad muy seria.
A nivel de usos, las C1 funcionan especialmente bien en rodajes diarios y tiradas largas a ritmos cómodos y medios. También pueden defenderse perfectamente en entrenamientos tipo tempo run o fartlek controlado controlado gracias a esa transición fluida y estable que ofrecen. Ahora bien, quien espere una zapatilla explosiva o con efecto trampolín probablemente no encontrará aquí lo que busca. Y seguramente tampoco es la intención de Mount to Coast.
Para correr mucho, cómodo y con estabilidad, no para buscar sensaciones radicales
El diseño también juega un papel importante. La estética es muy rompedora y diferente a lo que suele verse en el mercado actual. Y sí, llama muchísimo la atención. Tanto por la silueta como por los acabados, es una de esas zapatillas que generan conversación en cualquier salida grupal o incluso caminando por la calle.
La conclusión después de estos 200 kilómetros es bastante clara: las Mount to Coast C1 son una excelente opción para corredores que priorizan comodidad diaria, estabilidad y sensaciones más tradicionales bajo los pies. No compiten directamente contra las grandes supertrainers del mercado porque juegan a otra cosa. Y precisamente por eso pueden convertirse en una alternativa muy interesante para quienes no terminan de sentirse cómodos con las espumas excesivamente blandas o inestables.
LO MEJOR
- Gran estabilidad y sensación de control en rodajes diarios y tiradas largas.
- Sistema TUNEDFIT™ muy eficaz para conseguir un ajuste homogéneo y cómodo.
- Muy buena durabilidad de la suela y agarre convincente tanto en asfalto como en tierra.
- Diseño diferente y muy llamativo.
LO PEOR
- No ofrece el efecto rebote ni la explosividad de las mejores 'supertrainers'.
- La marca todavía tiene poca presencia en tiendas físicas en España.
LOS DATOS
- Peso: 267 gramos en talla 42.5EU
- Drop: 6 mm (Talón 42 mm, Antepié 36 mm)
- Precio: 190€
- Toda la información en Mount to Coast
