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Los 100 km en 24 horas de Corricolari es Correr (publicación decana del running español) es una prueba de ultrafondo no competitiva que nació para celebrar el número 100 de la revista, que desafía a los participantes a recorrer 100 km a pie en un máximo de 24 horas como un reto personal y mental de superación. El recorrido se desarrolla por varios pueblos de la Sierra Norte de Madrid de gran belleza paisajística, como Buitrago de Lozoya, Lozoya, Puentes Viejas y Lozoyuela, con una filosofía clara: aquí no hay podio ni rivales, solo un pulso contra uno mismo y el cansancio. La XXXII edición se celebrará el 23 y 24 de mayo de 2026 en Buitrago de Lozoya, con salida oficial a las 10:00 del sábado desde el polideportivo y cierre de meta a la misma hora del domingo en esa misma instalación. La organización dispondrá de 15 puntos de avituallamiento líquido, entregará un rutómetro para completar el camino sin más indicaciones y fijará el polideportivo como único punto de retirada; además, las inscripciones ya están abiertas e incluyen camiseta, mochila, manta térmica, gorra, brazalete reflectante e impermeable-poncho, y todos los finishers recibirán su medalla al cruzar la meta.
Los 100 km en 24 horas: un reto personal sin competición
En un calendario cada vez más saturado de carreras con clasificación, chips y pódiums, los 100 km en 24 horas mantienen una identidad casi contracultural. Esta prueba de ultrafondo nació para celebrar el número 100 de Corricolari y se ha convertido en un clásico de los retos personales en España. Aquí no hay vencedores oficiales. No hay cajones de salida ni premios por categorías. El desafío es íntimo: completar 100 kilómetros a pie dentro de un límite de 24 horas. Cada participante marca su ritmo, gestiona su estrategia y dialoga con el cansancio durante casi un día completo.
Recorrido por la Sierra Norte de Madrid
El circuito discurre por varios pueblos de la Sierra Norte de Madrid, combinando exigencia y belleza paisajística. Entre los enclaves más destacados se encuentran Buitrago de Lozoya, Lozoya, Puentes Viejas y Lozoyuela, con salida y meta en el polideportivo de Buitrago. La salida será a las 10:00 del sábado 23 de mayo de 2026 y el control de meta se cerrará a las 10:00 del domingo 24 de mayo en la misma instalación. La organización indica que se debe estar en la salida con al menos dos horas de antelación, un detalle logístico clave en pruebas de larga duración donde cada minuto cuenta.
Modalidades disponibles en Los 100 de Corricolari
La XXXII edición ofrecerá dos formatos:
- 100 kilómetros en 24 horas (individual). La distancia reina: un desafío de gestión energética, alimentación y fortaleza psicológica.
- 42 kilómetros (individual). Una alternativa exigente pero más accesible, ideal para quienes quieren vivir el ambiente del evento sin afrontar el ultrafondo completo.
Ambas modalidades comparten espíritu: ritmos libres, ausencia de presión competitiva y enfoque en la superación personal.
Organización y avituallamiento
El dispositivo logístico está diseñado para facilitar el reto sin convertirlo en una carrera convencional. La organización dispondrá de 15 puntos de avituallamiento líquido a lo largo del recorrido y entregará un rutómetro cuya correcta utilización permitirá a los participantes llegar a meta sin más indicaciones. Además, el polideportivo de Buitrago de Lozoya será el único punto de retirada, centralizando la asistencia y el control del evento.
Inscripción y material incluido
Las inscripciones ya se pueden realizar en la web oficial de la prueba. La inscripción incluye camiseta, mochila, manta térmica, gorra, brazalete reflectante e impermeable-poncho, un pack pensado para cubrir necesidades básicas de seguridad y confort durante la actividad. Y, como manda la tradición del ultrafondo, todos los participantes que crucen la línea de meta recibirán una medalla finisher.
Por qué hacer 100 km cuando nadie te obliga
En el fondo, el atractivo de esta prueba no reside solo en la distancia. Reside en la experiencia: en comprobar qué ocurre cuando el cuerpo empieza a negociar y la mente decide si seguir o no. En un reto de 100 km en 24 horas, la estrategia importa más que la velocidad. Dormir o no dormir, caminar desde el principio o alternar trote, comer aunque no apetezca, parar lo justo. Cada participante vive su propia narrativa. Y eso explica por qué, después de más de treinta ediciones, el evento sigue atrayendo a quienes buscan algo distinto: no competir contra otros, sino contra sus límites.






