La 25ª edición de la Zegama-Aizkorri 2026 dejó una de esas jornadas que marcan época en el trail running. En un recorrido embarrado, técnico y castigado por las lluvias de los días previos, Elhousine Elazzaoui se impuso por segundo año consecutivo con un tiempo de 3h45:07, mientras que Tove Alexandersson pulverizó el récord femenino con un estratosférico 4h08:09. La otra gran noticia fue la derrota de Kilian Jornet, leyenda absoluta de Zegama, que lejos de pelear por su duodécima txapela terminó fuera de combate por molestias físicas y cruzó la meta muy lejos de los puestos de honor.
La carrera femenina fue un monólogo de Alexandersson. La sueca debutaba en Zegama con la etiqueta de favorita, pero lo que hizo superó cualquier expectativa. Dominó desde los primeros kilómetros y convirtió el barro, la niebla y las piedras resbaladizas en un escenario para exhibir una superioridad aplastante. Rebajó en más de ocho minutos el récord de la prueba y confirmó que ha llegado para demostrar que es la atleta total capaz de redefinir los límites de este deporte.
Por detrás, el público vasco encontró motivos de orgullo en el enorme rendimiento de las españolas. Malen Osa firmó una actuación memorable para acabar segunda y lograr la mejor marca vasca de la historia en Zegama, mientras que Sara Alonso resistió en el podio en una carrera de enorme nivel internacional. Ambas fueron las únicas capaces de acercarse mínimamente a una Alexandersson que corrió a otra velocidad en las montañas guipuzcoanas.
DOBLETE PARA ELAZZAOUI CON MERILLAS ROZANDO EL PÓDIUM
En categoría masculina, Elazzaoui confirmó que ya no es el heredero de nadie, sino el nuevo rey de Zegama. El marroquí repitió victoria y se convirtió en el primer corredor capaz de enlazar dos triunfos consecutivos en la prueba desde los años de dominio absoluto de Jornet. En un terreno perfecto para especialistas del barro y la resistencia, volvió a demostrar sangre fría y capacidad táctica para rematar la carrera en los kilómetros decisivos.
El podio masculino también dejó al italiano Daniel Pattis en una brillantísima segunda plaza después de ser tercer el año pasado y el estadounidense Taylor Stack completó el cajón en una edición marcada por el relevo generacional. A las puertas del podio terminó Manuel Merillas, cuarto tras una actuación sólida en una de las carreras más competitivas que se recuerdan. Mientras tanto, Jornet sufría desde mitad de carrera por problemas físicos. “Hay que escuchar al cuerpo”, explicó después el catalán, que reconoció en El País que prefirió no forzar pensando en el resto de la temporada.
Y aun así, por encima de nombres y clasificaciones, volvió a ganar Zegama. El barro hasta los tobillos, las laderas abarrotadas en Sancti Spiritu, los gritos del público entre la niebla y esa mezcla única de épica y sufrimiento confirmaron una vez más que esta carrera sigue siendo el gran santuario del trail mundial. Pocas pruebas consiguen reunir tanta historia, tanta dureza y tanta emoción en apenas 42 kilómetros. Zegama no es solo un maratón de montaña: es la mejor carrera de trail del mundo.




