Cómo sobrevivir a los sofocos de la menopausia

Los sofocos en la menopausia se deben, principalmente, a la disminución de los niveles de estrógenos y progesterona que parece alterar el funcionamiento del centro termorregulador del cuerpo.

Linda Sansegundo

Cómo sobrevivir a los sofocos de la menopausia
Cómo sobrevivir a los sofocos de la menopausia

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Los síntomas de la menopausia son diversos y variables en cada mujer. Uno de los más incómodos son los sofocos. Son una sensación de calor que comienza en la cara y la zona superior del pecho y se extiende por todo el cuerpo. Dura entre dos y cuatro minutos y, en ocasiones, se acompaña de ansiedad o palpitaciones del corazón. La Asociación Española para el Estudio de la Menopausia indica que, en algunos casos, pueden llegar a sufrirse una vez cada hora y el problema se suele alargar entre dos y cuatro años.

Los sofocos nocturnos son similares a los diurnos, pero sus características hacen que cuando se dan durante la noche provoquen alteraciones del sueño.

¿Por qué se producen sofocos en la menopausia?

Su origen se debe al propio desequilibrio hormonal de la menopausia, etapa que se caracteriza fundamentalmente por una disminución de los niveles de estrógenos y progesterona. La reducción de los estrógenos parece alterar el funcionamiento normal del centro termorregulador del cuerpo, localizado en el hipotálamo. Y el mal funcionamiento de este centro termorregulador hace que se eleve la temperatura corporal y, a continuación, para intentar disminuirla, se produce una vasodilatación que se manifiesta como aumento de la temperatura en la piel, enrojecimiento y sudoración.

¿Cuánto tiempo duran los sofocos en la menopausia?

La duración de los sofocos en la menopausia viene determinada por muchos factores.

El presidente de la AEEM afirma que diversas investigaciones han demostrado que su intensidad y la frecuencia son diferentes según la raza de las mujeres o localización geográfica. Las mujeres del sudeste asiático tienen muchos menos sofocos que las europeas o las americanas, lo que se ha relacionado con la dieta rica en vegetales y soja. También influye el índice de masa corporal (IMC), siendo más comunes los sofocos en las mujeres obesas por la mayor dificultad para dispersar el calor.

Los sofocos suelen comenzar como una sensación repentina de calor centrada en la parte superior del pecho y la cara que rápidamente se generaliza. La sensación de calor suele durar de dos a cuatro minutos, a menudo se asocia con sudoración abundante y ocasionalmente palpitaciones, y en ocasiones va seguida de escalofríos y una sensación de ansiedad.

Tras varios estudios se ha llegado a una cifra media de afectación que representa aproximadamente al 80% de la población femenina.

¿Cómo combatir estos sofocos?

Los sofocos impactan considerablemente en la calidad de vida, especialmente cuando son intensos, frecuentes o de larga duración. Lo importante es, nunca caer en estados de depresión, ansiedad, o baja autoestima, en este momento de nuestra vida. La mejor solución para manejar de manera correcta lo que nos pasa es conocer nuestro cuerpo y saber que herramientas hay a nuestro alcance.

Una de las maneras para combatirlo es adaptando ciertos aspectos de los hábitos del día a día:

  1. Primero y universal, realizar ejercicio físico y evitar el sobrepeso: la actividad física y un peso adecuado son medidas beneficiosas para prevenir y evitar los sofocos.
  2. Utilizar una toalla fría y húmeda en el cuello: un buen método de calmar el calor y refrescarse es mojar una toalla con agua fría y ponerla en el cuello además de refrescar la cara con agua fría.
  3. Mantener una temperatura ambiental baja y evitar las bebidas calientes: la clave es huir de temperaturas demasiado altas. En ciertos espacios públicos no se podrá controlar, pero en casa o en el coche sí es posible elegir. 
  4. Vestirse con capas de ropa: así, en caso de que surja un sofoco, la mujer puede quitarse ropa; después, cuando el calor cese, tiene la opción de vestirse de nuevo para no quedarse fría.
  5. No fumar: la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia afirma que el tabaco empeora los sofocos.

PÓDCAST: La incidencia del ejercicio físico en las mujeres en menopausia

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