Melón para corredores: cómo esta fruta veraniega cuida tu hidratación y tus músculos

Dulce, fresco y cargado de beneficios: el melón es más que un postre. Descubre por qué conviene comerlo si entrenas en verano.

El melón es hidratación, potasio, dulzura natural y variedad para tu alimentación como corredor o corredora.
El melón es hidratación, potasio, dulzura natural y variedad para tu alimentación como corredor o corredora.

Refrescante, rico en agua, con más potasio del que imaginas y muchas menos calorías de las que crees. El melón es uno de los grandes aliados del verano, pero no solo por su sabor. Si corres, esta fruta de temporada puede ayudarte a mantener el equilibrio de líquidos, reponer minerales tras los entrenamientos y proteger tu salud muscular. Te contamos qué variedades convienen más, cuánta cantidad es la ideal y cómo puedes incorporarlo en tu día a día sin caer siempre en la misma rodaja fría. 

Melón: hidratación natural para entrenar con calor

Cuando corres en verano, no pierdes solo agua: pierdes también electrolitos, entre ellos el potasio, el magnesio y el sodio. El melón, especialmente el cantalupo o el galia, aporta más del 10 % del potasio que necesitas al día en solo 200 gramos. Y lo hace en un formato delicioso y bajo en calorías. Además, el 90 % de su contenido es agua, lo que lo convierte en una fruta ideal para tomar después de una salida larga o de un rodaje con calor. Algunos estudios, como el publicado en Nutrition Today, señalan que las frutas con alto contenido en agua, como el melón, son útiles para la reposición hídrica postejercicio y que su absorción es más rápida que la del agua sola si van acompañadas de sales y azúcares naturales. Comer melón después de correr ayuda a rehidratarte sin recurrir siempre a bebidas deportivas.

¿Cuántas calorías tiene el melón y por qué es ideal en planes de entrenamiento?

Aquí va una buena noticia: el melón tiene solo 35 kcal por cada 100 gramos. Si te tomas una buena ración de 300 g después de entrenar, apenas habrás sumado 100 kcal. Pero a cambio estarás aportando:

  • Más de 270 mg de potasio
  • Vitaminas del grupo B (especialmente B6, útil para la energía muscular)
  • Betacarotenos (en las variedades anaranjadas como el cantalupo)
  • Y un ligero efecto saciante, gracias a su volumen

Este equilibrio lo hace perfecto para corredores que están en fase de pérdida de peso o definición, pero también para quienes simplemente buscan alternativas saludables al postre o al tentempié postentreno.

Melón y recuperación muscular: ¿mito o ayuda real?

No es una fuente de proteína, claro está. Pero el melón contiene un aminoácido llamado citrulina, especialmente en su parte blanca (la que suele desecharse). La citrulina puede favorecer la circulación sanguínea y ayudar a reducir la fatiga muscular según algunas investigaciones preliminares. Un estudio publicado en Journal of Agricultural and Food Chemistry sugiere que el zumo de melón con citrulina podría aliviar las agujetas si se consume tras el entrenamiento. La evidencia aún es limitada, pero apunta a que esta fruta no es tan “simple” como parece.

Cómo comer melón si corres: ideas más allá de la rodaja fría

Vale, el melón está buenísimo solo. Pero si lo tomas siempre igual, acabas cansándote. Aquí van 3 formas rápidas y saludables de integrarlo en tu dieta como corredor:

  • Batido postentreno: mezcla melón, yogur natural, un poco de avena y hielo. Ideal para después de correr.
  • Ensalada salada: combínalo con rúcula, queso feta y pepino. Refrescante, nutritivo y sorprendente.
  • Gazpacho de melón y menta: como entrante tras una salida larga. Ligero, digestivo y muy hidratante.

¿Y si tengo el azúcar alto o estoy vigilando los carbohidratos?

Aunque el melón tiene un sabor muy dulce, su índice glucémico es moderado (entre 60 y 65, según la variedad), y su carga glucémica es baja, lo que significa que no provoca picos grandes de glucosa si se toma en cantidades razonables. Por supuesto, cada caso es distinto: si tienes diabetes o prediabetes, consulta con tu nutricionista o médico antes de incorporarlo como habitual.

No melón no es solo una fruta de piscina. Es hidratación, potasio, dulzura natural y variedad para tu alimentación como corredor o corredora. En verano, cuando el calor aprieta y el sudor lo inunda todo, una rodaja de melón puede ayudarte a reponer lo que has perdido sin sumar calorías vacías. Así que la próxima vez que te pregunten si quieres postre, no lo dudes. Di sí al melón. Tu cuerpo, tus músculos y tu rendimiento te lo agradecerán.

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