Todo lo que tienes que saber del esguince de tobillo

Te enseñamos todo lo que tienes que saber sobre el esguince de tobillo, una de las lesiones más comunes en el corredor.
Corredor -
Todo lo que tienes que saber del esguince de tobillo
El maldito esguince de tobillo | iStock

Cómo reconocer si es grave

Es una de las lesiones más frecuentes en las consultas de Traumatología y Urgencias y puede resultar limitante y difícil de recuperar íntegramente si no se toman unas medidas adecuadas de choque y, tras el tratamiento, de prevención. Cabe decir que una clasificación precisa, según el tipo y grado del esguince, va a posibilitar un mayor acierto en el tratamiento. Por tanto, un diagnóstico correcto es de suma importancia para saber a qué atenernos. No es lo mismo una distensión de ligamentos que un esguince propiamente dicho, donde la torcedura lleva asociada, además de la distensión citada, una distorsión ósea cuya principal consecuencia es la disminución de la movilidad del astrágalo al haber sido llevado más allá de los límites fisiológicos.

Cuando hemos sufrido una fuerte torcedura, los ligamentos tratan de amortiguar el impacto, pero puede que sean cizallados en exceso y no puedan frenar al hueso (a veces incluso se rompen en el intento; sería un esguince de "tercer grado"). Éste, que suele ser el astrágalo, queda muy desplazado y, cuando el pie recupera la posición inicial tras la torcedura, no acompaña al pie en todo su movimiento, queda "fijado". Un astrágalo fijado, aunque ya no tengamos inflamación ni dolor o molestias, indica que el tobillo no está bien recuperado, pues su hueso principal en el juego articular no está totalmente repuesto.

Un astrágalo fijado, aunque ya no tengamos inflamación ni dolor o molestias, indica que el tobillo no está bien recuperado.

Esta situación, que pasaría inadvertida en personas sedentarias hasta que sufrieran una torcedura fuerte, es crucial para alguien que cae con impacto diez o quince mil veces sobre su tobillo, como sucede en el atleta corredor de fondo. Nuevamente, el deporte de competición nos enseña una forma eficaz (y fácilmente extrapolable al resto de la población) de recuperar mejor las lesiones. Por esta razón debemos ser muy puntillosos a la hora de valorar y recuperar un esguince de tobillo. La simple observación y la placa radiográfica son válidas pero no suficientes.

En cuanto a los ligamentos laterales tienen una doble misión: la primera es puramente mecánica, sujetar al tobillo, pero la segunda es "propioceptiva" (informan al Sistema Nervioso de nuestra situación postural y de si ésta es la más adecuada para caminar o sostenernos de pie o realizar un determinado gesto o postura); los receptores estimulados por la excesiva tensión del ligamento son los responsables de la "inseguridad" secundaria a la torcedura. En un esguince, los ligamentos son solicitados en exceso y esto lo detectan los receptores propioceptivos, que mandan rápidamente la orden al Sistema Nervioso. Éste responde impidiendo que el tobillo siga cayendo hacia fuera (así evita la rotura de huesos y ligamentos).

Como consecuencia, toda la articulación, que reconoce esta orden, reacciona y termina volcando el tobillo al otro lado gracias a un movimiento paradójico del astrágalo. Esto sucede en milésimas de segundo y evita males mayores. Pero a los pocos minutos comenzará a fraguarse una inflamación que se podrá observar horas después a modo de hinchazón (una especie de "huevo de gallina" en el exterior del pie) y empezará a doler hasta impedir el apoyo en el suelo y, momentos más tarde, los movimientos simples en el aire sin apoyo.

Cómo evitar los esguinces de tobillo

Cómo evitar los esguinces de tobillo | iStock

Tratando una simple distensión

Cuando hemos solicitado un esfuerzo extra a nuestros ligamentos laterales o anteriores del tobillo, la consecuencia inmediata es la hinchazón y el dolor. De suceder esto, hasta en las torceduras más pequeñas que se hinchen, debemos poner hielo a discreción, los tres primeros días. El pie debe permanecer elevado y en reposo, las veinticuatro primeras horas, al menos. Se aconseja un vendaje funcional, para movernos esos primeros días. Así pues hielo, compresión, elevación y reposo funcional, es lo más aconsejado al principio. Conviene revisar la articulación por si la lesión fuese de gravedad (el paciente no podría apoyar el pie, dolería mucho y referiría haber oído un chasquido cuando se lesionó) y descartar un fractura ósea, ya sea en urgencias o en días posteriores, en la revisión por el especialista.

La aplicación de pomadas, a modo de emplaste nocturno es muy aconsejable, desde el primer día y a lo largo de todo el tiempo de recuperación. Como tratamiento antihomotóxico, la toma de Traumeel oral, en comprimidos, es la norma desde las primeras horas. A razón de un comprimido cada media hora, hasta diez en el día de la distensión. El resto de días, hasta aproximadamente una semana, repetimos la toma de un comprimido sublingual hasta cinco veces.

Al cabo de dos semanas se debe revisar la articulación e incluso aplicar masaje evacuatorio.

Pasada la primera semana la hinchazón habrá bajado y podremos iniciar la marcha, con el vendaje funcional o "taping" y mucha precaución. Varios días después comenzaremos suavemente con los ejercicios propioceptivos de equilibrio y de movilidad indolora. Así prevenimos recaídas, que no son infrecuentes en tobillos laxos o incorrectamente recuperados tras una distensión o esguince. Al cabo de dos semanas se debe revisar la articulación e incluso aplicar masaje evacuatorio para la hinchazón y desfibrosante para evitar las posibles adherencias y encallecimiento de los tendones y músculos.

Cómo evitar los esguinces de tobillo

Cómo evitar los esguinces de tobillo | iStock

Cómo recuperar el esguince

  • Inmediatamente después de producirse aplica un vendaje que comprima el tobillo para reducir la inflamación e inmovilizar la articulación.
  • El reposo de la zona es muy importante. No lo fuerces y permanece el máximo tiempo posible tumbado con el pie elevado.
  • Ponte hielo para reducir la inflamación y el hematoma, pero no directamente sobre la piel. Utiliza un paño.
  • No apliques tratamientos de calor en los primeros días, activan la circulación y aumentan la inflamación.
  • Pasados varios días, si el esguince no es muy grave y siempre y cuando haya desaparecido la hinchazón, debes reiniciar el movimiento de manera moderada para no perder fuerza muscular. Al principio,los movimientos pueden ser rotatorios y de arriba abajo. No realices movimientos que te provoquen más dolor y aumenta el rango del movimiento día a día.Si pasadas 2 semanas el dolor o la hinchazón no remiten, tienes que acudir al médico.
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