¿Cuánto se tarda en perder la forma si no entrenamos?

No pienses que tu estado de forma desaparecerá por arte de magia en un solo día. El descanso también te puede hacer mejorar.

¿Cuánto tiempo pueden estar las zapatillas en el armario? | Foto: Jaime de Diego
¿Cuánto tiempo pueden estar las zapatillas en el armario? | Foto: Jaime de Diego

Una de las grandes dudas de los corredores, y más en estos días en los que parece que no podremos salir a correr en algunas semanas debido a las restricciones derivadas de la crisis del coronavirus, es la pérdida del estado de forma que tenemos. ¿Cuántos días seguidos se puede estar sin entrenar y no perder la forma? ¿Depende del corredor? ¿Del momento? ¿De la condición física?

Para responder a estas cuestiones recurrimos a Rodrigo Gavela, una de las voces más experimentadas en el mundo del corredor y que servirá para arrojar luz a esta cuestión que atormenta a muchos de nuestros compañeros de kilómetros.

"Depende de cada corredor y del estado de forma en que esté cuando para. Lo normal es que se pueda estar entre 7 y 10 días parado y no perder la forma, si lleva varios meses entrenando de forma continuada. Lo que te hace ese parón es que frena la progresión, pero la pérdida es mínima o nula, si luego se vuelve a entrenar con normalidad. Incluso a veces viene bien un parón, sobre todo si estás demasiado cansado o algo sobreentrenado.

CIRCUITOS DE EJERCICIOS PARA REALIZAR EN CASA

Para que puedas seguir entrenando en casa durante varios días queremos presentarte una serie de circuitos de ejercicios con los que podrás mantener un estado de forma aceptable aunque no corras. Y es que la carrera a pie es cardiovascularmente saludable, pero sin duda articularmente agresiva. Para conseguir todos sus beneficios y minimizar sus riesgos, se hace necesario planificar e integrar ejercicios preventivos, compensatorios y correctivos. No solo los ejercicios deben tener el objetivo de conseguir las adaptaciones necesarias de movilidad, estabilidad y fuerza muscular para incrementar el rendimiento, sino que también el de prevenir alteraciones para corregir posibles errores mecánicos generados por desequilibrios musculares, acortamientos o déficit en el control postural que terminarán limitando la vida deportiva.