¡No corras!

Al borde del abismo. Sin salud, sin motivación. Salta... la alarma. El organismo suplica un poco de cariño. Pero tranquilo; cuando quieres iniciarte en el apasionante mundo del atletismo popular o reengancharte a los domingos con dorsal tras una larga temporada ausente, lo primero que debes hacer es… no dar ni una sola zancada.

¡No corras!
¡No corras!